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martes, 23 de noviembre de 2010

Fotografía nocturna de anfibios

Todas las fotografías que ilustran este artículo han sido realizadas por la noche y muchas de ellas, bajo la lluvia. Algunas son inéditas, otras ya ilustraron otras entradas de este blog. Hacer clic sobre las imágenes para ampliarlas. Se ven mejor, en serio.


Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

Es posible ver anfibios activos durante el día. Todos hemos visto ranas tomando el sol en la orilla de una charca o río que saltan al agua en cuanto nos acercamos, y no es raro ver sapos comunes o corredores durante el día, a veces incluso tomando el sol a la puerta de sus madrigueras. Pero lo cierto es que otras especies son estrictamente nocturnas y en general los anfibios despliegan su actividad fundamentalmente durante la noche. Y no durante cualquier noche, sino solo en las noches de determinadas épocas del año y con determinadas condiciones ambientales.

Si queremos ver anfibios en abundancia, no queda más remedio que salir al monte por la noche. Las noches ideales son aquellas oscuras (es increíble lo bien que pueden llegar a ver los depredadores nocturnos en noches de luna llena), en las que no hace viento (deshidrata las pieles sensibles, y los anfibios tienen pieles muy sensibles), la temperatura es fresca sin llegar a hacer demasiado frío y la humedad alta, si cae una fina llovizna, mejor que mejor.

A estas alturas ya se habrá dado cuenta el lector avispado que las condiciones ideales para los anfibios no son las condiciones ideales para los fotógrafos de anfibios. Los problemas a que nos vamos a enfrentar en estas condiciones pueden clasificarse en tres grupos: problemas de visibilidad, problemas de seguridad y problemas de iluminación.


Gallipato (Pleurodeles waltl)
Otros que solo suelen salir del agua por la noche...


Problemas de visibilidad


Los problemas de visibilidad derivan de la poca luz que hay por la noche. Un frontal y una linterna potente son fundamentales, para ver a los anfibios y para ver por dónde andamos.

Fotográficamente, el problema viene a la hora de encuadrar y enfocar. Lo ideal es contar con un ayudante que ilumine con la linterna al sujeto mientras hacemos las fotos. Si estamos solos pues hay que apañarse como mejor se pueda. Como de todos modos las fotos las tendremos que hacer con flash, la luz de la linterna no influye en las fotos.

La oscuridad no solo nos impide ver, también impide que nos vean, situación a tener muy en cuenta si buscamos anfibios en pistas o carreteras.


Rana verde ibérica (Pelophylax perezi)


Problemas de seguridad


Los problemas de seguridad vienen por un lado de los problemas de visibilidad y por otro de las condiciones meteorológicas y del tipo de sitios donde suelen vivir los anfibios. Hay que tener en cuenta la seguridad de los anfibios, la nuestra y la de nuestro equipo.

Respecto a los anfibios, ya que se supone que nos interesan y por eso vamos a fotografiarlos, estaría bien que no fuéramos precisamente nosotros los que los atropelláramos o pisáramos por descuido.

En lo referente a nuestra seguridad, hay que tener en cuenta que movernos por la noche por un terreno deconocido multiplica las posiblidades de un accidente, desde tropezar con un alambre de espino hasta caernos dentro de la charca (los anfibios tienen la mala costumbre de frecuentar lugares donde hay charcas, ríos, pozos y sitios similares en los que caerse).

El equipo también corre riesgo. Varias horas bajo una fina llovizna no es algo en lo que pensaron los ingenieros que construyeron la cámara. Aunque cierto es que las cámaras caras están bastante mejor selladas que las baratas, hay que pensar también en los flashes, en los contactos de la zapata, de los cables sincro, etc. De igual manera, si nos caemos en el río o en la charca, haremos bien en intentar mantener nuestro equipo fotográfico por encima de la superficie del agua.


Sapo corredor (Bufo calamita)
El flash lateral permite resaltar las verrugas e irregularidades de su espalda.


Problemas de iluminación


Son estos quizá los problemas más relacionados con la fotografía en sí. Necesitamos al menos un flash, mejor dos. Y por supuesto no vale el flash chiquitito que llevan las cámaras en la parte superior.

El flash integrado no es que sea malo. El problema es que la luz que emite es paralela al eje óptico de la lente y nos va a producir imágenes planas. Por otra parte, dada su posición, si usamos un objetivo macro para lograr acercamientos, el propio objetivo puede proyectar su sombra sobre el sujeto.

Así pues, si queremos lograr resultados mínimamente aceptables, usaremos al menos un flash externo, que no montaremos sobre la cámara (estaríamos casi en las mismas que con el flash integrado), sino que lo conectaremos a la zapata de la cámara con un cable sincro (preferiblemente con soporte TTL a no ser que seamos unos máquinas en el uso de flashes en modo manual) de modo que nos permita situar el flash libremente en la posición que queramos y poder iluminar al sujeto a nuestro capricho. Si vamos a usar un esquema de iluminación más o menos frontal podemos montar el flash en un flash bracket, de lo contrario podemos usar un trípode o soporte similar si estamos solos, o pedir a nuestro ayudante que lo sostenga en la posición deseada.


Amplexo de sapo corredor (Bufo calamita)
Un difusor montado sobre el flash ablanda la luz
y evita sombras demasiado duras.

Respecto a los flashes tipo MT-24EX de Canon o el sistema de Nikon de dos SB-R200 con o sin unidad de control SU-800, no tengo nada en contra, los he probado y son comodísimos para fotografía macro, pero en mi opinión limitan mucho la libertad creativa en la iluminación, e igualmente hay que saber usarlos correctamente para no hacer sólo "fotos de dentista". Y lo mismo es aplicable a los ringflash, solo que los resultados son quizá peores, especialmente con los extrañísimos catchlights que crean en los ojos de los retratados.

Dependiendo de la situación y de lo que queramos conseguir un solo flash no será suficiente. Si queremos iluminar el fondo o compensar las sombras que cree el flash principal, usaremos una segunda unidad en modo esclavo, usando como maestro el que tenemos conectado a la cámara con el cable.


El Sigma EF-500 DG Super, un completo flash profesional,
pero más barato que los "de marca".


El Nikon SB-400 se queda corto para fotografía general,
pero anda sobradísimo para iluminar una rana a un palmo de distancia.

Todas las fotografías que aparecen en este artículo han sido realizadas con un Nikon SB-400, un Sigma EF-500 DG Super, o ambos. Los flashes nunca los usaremos a pelo, siempre utilizaremos un difusor, en mi caso utilizo difusores tipo minibox de Lumiquest, pero hay gente que se fabrica difusores caseros de lo más imaginativos, que suelen dar peores resultados pero que no suelen costar nada. Mejor un difusor casero que ninguno. A veces, algunos difusores caseros dan muy buenos resultados, aunque eso sí, quedan un poco cutres.


Ranita meridional (Hyla meridionalis)
Un flash cenital proporciona una iluminación 'natural'.

Usar uno o varios flashes de forma correcta no es cosa trivial, y de hecho, la iluminación en fotografía es buena parte de la técnica que un fotógrafo debe aprender, da igual si se fotografían anfibios, bodegones o señoritas en ropa interior, y simplemente comentar de pasada los fundamentos, técnicas y esquemas de iluminación más básicos, es algo que requiere no un post sino varios libros.

Un detalle que nos puede traer quebraderos de cabeza y que yo todavía no he resuelto de forma totalmente satisfactoriamente es que el uso de flashes sobre la piel mojada de los anfibios es garantía de crear incordiantes brillos. También la superficie del agua, o las plantas mojadas son propensas a sufrir este problema. El uso de difusores, calcular el ángulo de incidencia de la luz, utilizar filtros polarizadores, etc. son algunas de las herramientas a nuestro alcance para luchar contra los brillos. Por otra parte, los anfibios mojados son brillantes, eliminar completamente el brillo puede hacer la imagen ajena a la realidad. La clave está en controlar los brillos para que aparezcan en su justa medida. Y no es fácil.

En fotografía la luz lo es todo (o casi todo). Usar una fuente de iluminación artificial (flash) nos da control total sobre la iluminación, pero por eso mismo, deja en evidencia también nuestra impericia como fotógrafos.


Otras consideraciones a tener en cuenta


Los anfibios están sufriendo un severo declive a nivel mundial (ver El declive de los anfibios y Noticias preocupantes).

Está prohibido coger, manipular y molestar a los anfibios. Si la especie está incluida el algún listado de protección, es necesario solicitar un permiso simplemente para fotografiarla. Si además lo hacemos dentro de un espacio protegido, es necesario solicitar otro permiso.

Uno de los factores que están llevando a los anfibios a nivel mundial contra las cuerdas de la extinción son las llamadas enfermedades emergentes, y especialmente la quitridiomicosis, infección causada por un hongo llamado Batrachochytrium dendrobatidis, capaz por sí solo de exterminar poblaciones enteras de anfibios incluso en el interior de espacios naturales bien conservados.

Si alguien frecuenta hábitats de anfibios para fotografiarlos, estudiarlos, verlos o simplemente saludarlos, debe desinfectar cuidadosamente todo el material que entre en contacto con el barro o agua, especialmente la ropa y las botas (así como cualquier instrumento de captura, que no debería tener ni usar ya que está prohibido sin los permisos reglamentarios), para evitar propagar el agente patógeno de áreas infectadas a otras áreas libres del hongo. Una vez que el hongo se establece en una zona es prácticamente imposible erradicarlo.

Así que todo el que vaya a fotografiar anfibios, que recuerde que el bienestar del animal debe anteponerse a la realización de las fotos, que son animales muy delicados y debemos evitar manipularlos, ya que cualquier crema o loción antimosquitos o lo que sea que llevemos en las manos lo absorberán a través de la piel, y nosotros mismos, si tocamos un animal enfermo podemos contagiar a todos los que toquemos después.

7 comentarios:

  1. Como desconocedor de los flash en la práctica -de teoría estoy servido- confieso que seguramente no me habría planteado distinguir si las imágenes que muestras están iluminadas en la noche. Me gustan mucho los resultados, en general.

    Aprecio la información, de la cual tampoco me habría planteado -ingenuo de mi- la desinfección del material en contacto con el barro, agua...

    Ya no tengo cuerpo para salir de noche, pero me anima mucho esta entrada. A ver si se anima también mi bolsillo y/o encuentro un colaborador pra hacer algo, aunque sea con flash integrado y difusor.

    Gracias.

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  2. Qué buenas fotos nocturnas! quien lo diría!

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  3. Gracias por vuestros comentarios. Yo sí distingo si una foto está hecha con flash o no. Los flashes, como el Photoshop, creo que se usan bien cuando no se nota que se usan, que no es mi caso. Admiro a la gente que domina la iluminación, que suelen ser fotógrafos publicitarios o de modelos (no todos, en realidad un puñado de maestros de la luz artificial), aunque es bien cierto que es más fácil, que no fácil, dominar la luz en un estudio con una modelo colaboradora, que en mitad de una ciénaga por la noche, con las botas hundidas en el fango hasta los tobillos, y con un bicho que va a lo suyo.

    Respecto a la quitridiomicosis, he compartido el protocolo de desinfección aquí:

    http://bit.ly/fjcGNn

    Allí habla de un producto que tiene bajo impacto en el medio ambiente, pero la lejía sirve lo mismo.

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  4. Muy buen artículo y muy acertado en tus comentarios. Estoy de acuerdo contigo en que para ver anfibios en condiciones hay que salir las noches de lluvia y no demasiado frías, al menos en el norte.
    un saludo

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  5. Gracias por la valiosísima información. Las fotos son estupendas!

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  6. David, Óscar, jordi... Gracias por comentar, un saludo.

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