Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Familia: Scarabaeidae
Género: Sisyphus
Especie: Sisyphus schaefferi (Linneo, 1758)
Sísifo, hijo del dios del viento y fundador de Corinto, enojó a Zeus y burló a la muerte (la historia es más larga, pero bueno, este no es un blog de mitología, así que pido clemencia por el brutal resumen), por lo que fué condenado a hacer rodar una pesada roca ladera arriba por una montaña, de tal modo que cuando llegaba a la cima, la roca rodaba de nuevo hasta la base y tenía que volver a empezar. Y así una y otra vez para toda la eternidad.
Hacer rodar la gran bola de m... por la cuesta arriba que es la vida, es tarea fatigosa que se soporta mejor en compañía.
Así, que Sísifo y señora, se afanan con todas sus energías en rodar su bola de estiércol. No hay calor tórrido del mediodía en alta montaña, ni obstáculo topográfico del terreno, que les desanime.
Se conocieron en lo alto de una enorme boñiga de vaca, se gustaron al primer golpe de vista y decidieron pasar el resto de su vida juntos, fundar una familia. Ahora trabajan duro para dar un futuro a sus hijos: una humilde pero confortable bola de excremento enterrada en el suelo en algún lugar seguro. Probablemente ya tienen excavada la cámara subterránea.
Ahora toca llevar la bola hasta ella. Es un trabajo duro, pero demuestran una sincronización digna de admiración. El uno empuja haciendo palanca con su cabeza. La otra tira desde el otro lado con todas sus fuerzas. Sin duda, conseguirán su objetivo. Si no llega alguien y los pisa.
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viernes, 5 de junio de 2009
martes, 4 de marzo de 2008
Malos tiempos para el escarabajo rinoceronte
Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Familia: Scarabaeidae
Género: Copris
Especie: Copris hispanus (Linnaeus, 1767)
En primer lugar es necesario aclarar que hay varios escarabajos rinoceronte diferentes.
Está el escarabajo rinoceronte Oryctes nasicornis, de la familia Dynastidae, de gran tamaño, relativamente abundante y que se ve con frecuencia bajo las farolas del alumbrado público, dando vueltas completamente desorientado por la luz de las bombillas. Este fenómeno se llama fototaxia positiva y afecta a una enorme variedad de criaturas nocturnas, que se ven irremediablemente atraídas hacia la luz donde suelen encontrar una amplia variedad de finales truculentos.
Luego está el que nos ocupa, el Copris hispanus o Escarabajo rinoceronte estercolero, de la familia Scarabaeidae, de distribución mediterránea y que como todos los escarabajos estercoleros está pasando en la actualidad por serias dificultades.
Estos escarabajos dependen del estiércol del ganado vacuno y equino para su supervivencia. Los adultos buscan una boñiga y cavan profundos túneles que conducen a una amplia cámara excavada en la tierra donde sepultan varias bolas de estiércol que servirá de alimento a sus larvas. En la excavación de la cámara de cría y elaboración de las bolas de estiércol participan el macho y la hembra. Una vez completado el trabajo y depositados los huevos en las bolas, el macho abandona el nido y emerge a la superficie a desperdiciar la poca vida que le queda bajo alguna farola, pero la hembra permanece en el nido subterráneo cuidando a sus retoños, manteniendo limpias de hongos las bolas de estiércol y eliminando las raíces de las plantas que osen invadir su cámara de cría. El naturalista francés Jean-Henri Fabre relató en detalle con su peculiar estilo las peripecias de estos escarabajos. Sus obras están disponibles en Internet en el francés original y traducidas al inglés. No las he encontrado en español.
El Principio del Fin
La mecanización de las zonas rurales supuso que los asnos, mulos, caballos y bueyes que tiraban de carros y araban la tierra fueran sustituidos por tractores diésel, de mayor fuerza física pero que no dejan montoncitos de estiércol a su paso. También el modelo de ganadería cambió, y las reses que pastaban en amplias áreas fueron recluidas en explotaciones de alto rendimiento donde los animales no andan (para que no pierdan peso con el ejercicio) y son alimentados no con hierba sino con piensos proteínicos de engorde rápido.
La desaparición del ganado en el campo (y por tanto del estiércol) supuso una brutal reducción de los efectivos de todos los escarabajos estercoleros y la extinción de muchas especies en extensas áreas. Solo algunas zonas de montaña, donde perviven restos de estas prácticas tradicionales mantienen precarias poblaciones de escarabajos, aisladas unas de otras, e insuficientes para garantizar el futuro de sus especies.
Hoy en día encuentran sus últimos refugios en las dehesas dedicadas a la cría de ganado bravo, destinado a los espectáculos taurinos, que se cría a la antigua usanza y donde las reses pastan libres en extensas áreas no cultivadas. En estos santuarios encuentran los escarabajos estercoleros un aplazamiento a su posiblemente inevitable extinción. Los polémicos festejos taurinos no pasan tampoco por su mejor momento, provocando protestas airadas en los colectivos de defensa de los animales, pero sobre todo una creciente falta de interés en el público en general, que prefiere otro tipo de espectáculos más propios del siglo XXI. El día en que la cría de reses bravas deje de ser rentable, todas esas fincas serán roturadas y dedicadas a cultivos. Y fotografías como ésta será lo único que quede de estos espectaculares escarabajos.
EPÍLOGO: El Copris hispanus, raro o desaparecido de muchos lugares de la mitad norte, es uno de los escarabajos estercoleros dominantes en la primavera del sur de la Península Ibérica. La foto está hecha en uno de los bonitos pueblos de la Sierra de Cádiz, donde en una sola calle había no menos de una docena de estos escarabajos, eso sí, concienzudamente pisoteados por la implacable zapatilla del Homo sapiens. Esto, que dice mucho del ser humano, no es un verdadero peligro para la especie. La alteración del ecosistema del que depende, sí lo es.
Buscando información en Internet para escribir estas líneas, he descubierto que en eBay es posible comprar cadáveres de Copris hispanus para colección al módico precio de 0,65 € la unidad más 6 € de gastos de envio.
Orden: Coleoptera
Familia: Scarabaeidae
Género: Copris
Especie: Copris hispanus (Linnaeus, 1767)
En primer lugar es necesario aclarar que hay varios escarabajos rinoceronte diferentes.
Está el escarabajo rinoceronte Oryctes nasicornis, de la familia Dynastidae, de gran tamaño, relativamente abundante y que se ve con frecuencia bajo las farolas del alumbrado público, dando vueltas completamente desorientado por la luz de las bombillas. Este fenómeno se llama fototaxia positiva y afecta a una enorme variedad de criaturas nocturnas, que se ven irremediablemente atraídas hacia la luz donde suelen encontrar una amplia variedad de finales truculentos.
Luego está el que nos ocupa, el Copris hispanus o Escarabajo rinoceronte estercolero, de la familia Scarabaeidae, de distribución mediterránea y que como todos los escarabajos estercoleros está pasando en la actualidad por serias dificultades.
Estos escarabajos dependen del estiércol del ganado vacuno y equino para su supervivencia. Los adultos buscan una boñiga y cavan profundos túneles que conducen a una amplia cámara excavada en la tierra donde sepultan varias bolas de estiércol que servirá de alimento a sus larvas. En la excavación de la cámara de cría y elaboración de las bolas de estiércol participan el macho y la hembra. Una vez completado el trabajo y depositados los huevos en las bolas, el macho abandona el nido y emerge a la superficie a desperdiciar la poca vida que le queda bajo alguna farola, pero la hembra permanece en el nido subterráneo cuidando a sus retoños, manteniendo limpias de hongos las bolas de estiércol y eliminando las raíces de las plantas que osen invadir su cámara de cría. El naturalista francés Jean-Henri Fabre relató en detalle con su peculiar estilo las peripecias de estos escarabajos. Sus obras están disponibles en Internet en el francés original y traducidas al inglés. No las he encontrado en español.
El Principio del Fin
La mecanización de las zonas rurales supuso que los asnos, mulos, caballos y bueyes que tiraban de carros y araban la tierra fueran sustituidos por tractores diésel, de mayor fuerza física pero que no dejan montoncitos de estiércol a su paso. También el modelo de ganadería cambió, y las reses que pastaban en amplias áreas fueron recluidas en explotaciones de alto rendimiento donde los animales no andan (para que no pierdan peso con el ejercicio) y son alimentados no con hierba sino con piensos proteínicos de engorde rápido.
La desaparición del ganado en el campo (y por tanto del estiércol) supuso una brutal reducción de los efectivos de todos los escarabajos estercoleros y la extinción de muchas especies en extensas áreas. Solo algunas zonas de montaña, donde perviven restos de estas prácticas tradicionales mantienen precarias poblaciones de escarabajos, aisladas unas de otras, e insuficientes para garantizar el futuro de sus especies.
Hoy en día encuentran sus últimos refugios en las dehesas dedicadas a la cría de ganado bravo, destinado a los espectáculos taurinos, que se cría a la antigua usanza y donde las reses pastan libres en extensas áreas no cultivadas. En estos santuarios encuentran los escarabajos estercoleros un aplazamiento a su posiblemente inevitable extinción. Los polémicos festejos taurinos no pasan tampoco por su mejor momento, provocando protestas airadas en los colectivos de defensa de los animales, pero sobre todo una creciente falta de interés en el público en general, que prefiere otro tipo de espectáculos más propios del siglo XXI. El día en que la cría de reses bravas deje de ser rentable, todas esas fincas serán roturadas y dedicadas a cultivos. Y fotografías como ésta será lo único que quede de estos espectaculares escarabajos.
EPÍLOGO: El Copris hispanus, raro o desaparecido de muchos lugares de la mitad norte, es uno de los escarabajos estercoleros dominantes en la primavera del sur de la Península Ibérica. La foto está hecha en uno de los bonitos pueblos de la Sierra de Cádiz, donde en una sola calle había no menos de una docena de estos escarabajos, eso sí, concienzudamente pisoteados por la implacable zapatilla del Homo sapiens. Esto, que dice mucho del ser humano, no es un verdadero peligro para la especie. La alteración del ecosistema del que depende, sí lo es.
Buscando información en Internet para escribir estas líneas, he descubierto que en eBay es posible comprar cadáveres de Copris hispanus para colección al módico precio de 0,65 € la unidad más 6 € de gastos de envio.
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