Clase: Insecta
Orden: Orthoptera
Familia: Tettigoniidae
Género: Steropleurus
Especie: Steropleurus cf. andalusius (Rambur, 1838)
Uno de los principales inconvenientes a que nos enfrentamos en el terreno de la macrofotografía es la reducida profundidad de campo (PDC) de que disponemos. La PDC es la distancia entre el punto más cercano y el más lejano que aparece enfocado en nuestra foto.
Que algo en la foto esté enfocado es una percepción subjetiva que depende de que el llamado circulo de confusión para esa zona sea menor que la resolución de nuestro ojo.
Como regla general podemos decir que la PDC será mayor cuanto mayor sea el número f, es decir, cuanto más cerrado esté el diafragma. Pero al cerrar mucho el diafragma también aumenta la difracción, y consecuentemente la imagen se degrada. Así que por un lado tenemos que cerrar el diafragma para ganar PDC, pero por otro debemos evitar la nefasta difracción que se produce a efes altos. No está de más recordar aquí que lo que mucha gente toma por efectos de la difracción es en realidad blur motion, pero ese es otro asunto.
Así que en lugar de intentar conseguir una PDC lo más grande posible, debemos conformarnos con una PDC 'razonable', pero eso sí, intentar colocarla en el lugar adecuado. No se trata tanto de tener mucha PDC sino de usar bien la PDC que tenemos.
¿Qué cual es el lugar adecuado? Bueno, cuando en la foto aparece alguien, persona o animal, buscamos instintivamente con la mirada el contacto visual, es decir, le miramos a los ojos. Así que casi todo el mundo está de acuerdo en que el punto de interés principal en una foto donde aparece alguien con ojos son precisamente sus ojos.
Da igual que sea un insecto o una persona, nuestros ojos buscarán los suyos, y si los encontramos borrosos y desenfocados nos resultará molesto, desagradable, incómodo. Así que otra regla de la fotografía es que si no hay foco para todo, que al menos los ojos estén enfocados.
Esta fotografía de un macho de Steropleurus andalusius la hice con luz natural a la sombra. Cerré el diafragma a f/18 buscando una PDC lo más amplia posible pero sin entrar en los efes problematicos con la difracción. La velocidad necesaria me salia demasiado lenta para disparar sin trípode, así que opté por subir el ISO a 400, donde los niveles de ruido cromático y ruido lumínico no dan demasiados problemas en mi vieja D70, lo que me permitió usar una velocidad de 1/30 segundos, que igualmente requiere un pulso muy firme y un poco de suerte.
De todas formas, de nuevo el factor determinante para el éxito fué la colaboración del bicho, que se quedó quietecito durante toda la sesión. Si el bicho no colabora no hay ISO ni número f y velocidad que valga.
viernes, 30 de octubre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Ojos alienígenas y efímeros
Clase: Insecta
Orden: Ephemeroptera
efímero, ra.
(Del gr. ἐφήμερος, de un día).
1. adj. Pasajero, de corta duración.
2. adj. Que tiene la duración de un solo día.
Las efímeras son los insectos alados más antiguos. Se han encontrado fósiles de efímeras datados nada menos que del periodo Carbonífero, muchísimos millones de años antes de que aparecieran los primeros dinosaurios. También son los únicos insectos que tienen dos fases aladas, denominadas subimago e imago.
Por una vez, el nombre común de estos insectos es acertado. Los adultos carecen de boca funcional, por lo que no se alimentan y se limitan a reproducirse, viviendo muy poco tiempo. Esto los adultos, porque las larvas pueden vivir en el agua incluso varios años antes de transformarse en adultos alados, pero esto varía según la especie.
Tras los vuelos nupciales y la puesta de huevos, las efímeras caen a millares sobre la superficie del agua, constituyendo un festín para los peces. Los pescadores conocen bien la apetencia de los peces por estos insectos.
La primera foto está tomada al máximo aumento que me permitia el objetivo macro. En la segunda foto abrí el encuadre para no cortar las alas, aunque decidí cortar las colas, de lo contrario el insecto quedaba demasiado pequeño.
Hay un detalle que me hubiese gustado fotografíar de cerca, los ojos, pero con el equipo de que disponía no me era posible conseguir la aproximación necesaria. Los ojos de los machos de algunas especies de efímeras son realmente extraños. Están divididos en dos, de tal modo que de facto tienen cuatro ojos. Los dos superiores están como despegados y claramente dirigidos hacia arriba. ¿Qué habrá tan interesante en el cielo para merecer esos hiperdesarrollados ojos extra? ¿Enjambres nupciales de hembras tal vez?
A falta de equipo apropiado, recurro a la "falsa macrofotografía", al recorte, para mostrar en su merecida medida unos de los ojos más extraños del reino animal. Como suele decir Frikosal, amplien la foto haciendo clic sobre ella, se lo ruego.
Aquí vemos el ojo 'normal', redondo y con dos bandas horizontales paralelas de color marrón rojizo. Y sobre la cabeza, algo que parecen dos cascos de ciclista. Si nos fijamos, veremos que la superficie de este casco doble está formada por omatidios, lentes visuales, miles de ojos siples que todos juntos forman un ojo compuesto... más grande que el ojo normal, y cuya superficie visual se dirige totalmente hacia arriba.
Orden: Ephemeroptera
efímero, ra.
(Del gr. ἐφήμερος, de un día).
1. adj. Pasajero, de corta duración.
2. adj. Que tiene la duración de un solo día.
Las efímeras son los insectos alados más antiguos. Se han encontrado fósiles de efímeras datados nada menos que del periodo Carbonífero, muchísimos millones de años antes de que aparecieran los primeros dinosaurios. También son los únicos insectos que tienen dos fases aladas, denominadas subimago e imago.
Por una vez, el nombre común de estos insectos es acertado. Los adultos carecen de boca funcional, por lo que no se alimentan y se limitan a reproducirse, viviendo muy poco tiempo. Esto los adultos, porque las larvas pueden vivir en el agua incluso varios años antes de transformarse en adultos alados, pero esto varía según la especie.
Tras los vuelos nupciales y la puesta de huevos, las efímeras caen a millares sobre la superficie del agua, constituyendo un festín para los peces. Los pescadores conocen bien la apetencia de los peces por estos insectos.
La primera foto está tomada al máximo aumento que me permitia el objetivo macro. En la segunda foto abrí el encuadre para no cortar las alas, aunque decidí cortar las colas, de lo contrario el insecto quedaba demasiado pequeño.
Hay un detalle que me hubiese gustado fotografíar de cerca, los ojos, pero con el equipo de que disponía no me era posible conseguir la aproximación necesaria. Los ojos de los machos de algunas especies de efímeras son realmente extraños. Están divididos en dos, de tal modo que de facto tienen cuatro ojos. Los dos superiores están como despegados y claramente dirigidos hacia arriba. ¿Qué habrá tan interesante en el cielo para merecer esos hiperdesarrollados ojos extra? ¿Enjambres nupciales de hembras tal vez?
A falta de equipo apropiado, recurro a la "falsa macrofotografía", al recorte, para mostrar en su merecida medida unos de los ojos más extraños del reino animal. Como suele decir Frikosal, amplien la foto haciendo clic sobre ella, se lo ruego.
Aquí vemos el ojo 'normal', redondo y con dos bandas horizontales paralelas de color marrón rojizo. Y sobre la cabeza, algo que parecen dos cascos de ciclista. Si nos fijamos, veremos que la superficie de este casco doble está formada por omatidios, lentes visuales, miles de ojos siples que todos juntos forman un ojo compuesto... más grande que el ojo normal, y cuya superficie visual se dirige totalmente hacia arriba.
lunes, 26 de octubre de 2009
Bombylius cruciatus, primer plano
Clase: Insecta
Orden: Diptera
Familia: Bombyliidae
Género: Bombylius
Especie: Bombylius (Zephyrectes) cruciatus Fabricius, 1798
Hoy en día, se ha puesto de moda dudar de cualquier fotografía. Ante una foto que llame la atención por cualquier motivo, rápidamente aparece algún profesional de la sospecha que afirma rotundamente que está manipulada. Qué lejos quedan los tiempos en que una fotografía era prueba de credibilidad.
Ahora parece necesario aclarar que grado de postedición tiene una imagen, y aun así, es poco probable que nos crean. La culpa de que exista tanta desconfianza viene sin duda del abuso injustificado que se ha hecho de Photoshop en los últimos tiempos, especialmente en el mundo de la fotografía publicitaria, aunque también, y esto es más grave, en el mundillo del fotoperiodismo. En fotografía de Naturaleza quiero creer que siguen siendo minoritarios los abusos de postedición.
La foto de esta entrada fue hecha con tubos de extensión en plena Naturaleza con un insecto libre y en perfecto estado de salud. La única postedición que tiene es el necesario ajuste de niveles, imprescindible si se dispara en RAW, y la 'limpieza' de un par de motas de suciedad que viven desde hace tiempo en el sensor de mi cámara. Por supuesto, no tiene ningún tipo de recorte.
Aclaro esto porque en raras ocasiones se nos ofrecerá la oportunidad de poder trabajar a tan corta distancia de insectos tan huidizos como los Bombílidos. Sin embargo, a primeras horas de la mañana, cuando los insectos toman el sol para calentarse antes de iniciar sus tareas diarias, es posible, si somos lo suficientemente cuidadosos para no asustarlos, acercarse mucho.
Aún así, no es normal que nos permitan usar la distancia de trabajo que exigen los tubos de extensión, por lo que este macho de Bombylius cruciatus que se acicalaba al sol, me concedió una ocasión que raramente se concede.
Orden: Diptera
Familia: Bombyliidae
Género: Bombylius
Especie: Bombylius (Zephyrectes) cruciatus Fabricius, 1798
Hoy en día, se ha puesto de moda dudar de cualquier fotografía. Ante una foto que llame la atención por cualquier motivo, rápidamente aparece algún profesional de la sospecha que afirma rotundamente que está manipulada. Qué lejos quedan los tiempos en que una fotografía era prueba de credibilidad.
Ahora parece necesario aclarar que grado de postedición tiene una imagen, y aun así, es poco probable que nos crean. La culpa de que exista tanta desconfianza viene sin duda del abuso injustificado que se ha hecho de Photoshop en los últimos tiempos, especialmente en el mundo de la fotografía publicitaria, aunque también, y esto es más grave, en el mundillo del fotoperiodismo. En fotografía de Naturaleza quiero creer que siguen siendo minoritarios los abusos de postedición.
La foto de esta entrada fue hecha con tubos de extensión en plena Naturaleza con un insecto libre y en perfecto estado de salud. La única postedición que tiene es el necesario ajuste de niveles, imprescindible si se dispara en RAW, y la 'limpieza' de un par de motas de suciedad que viven desde hace tiempo en el sensor de mi cámara. Por supuesto, no tiene ningún tipo de recorte.
Aclaro esto porque en raras ocasiones se nos ofrecerá la oportunidad de poder trabajar a tan corta distancia de insectos tan huidizos como los Bombílidos. Sin embargo, a primeras horas de la mañana, cuando los insectos toman el sol para calentarse antes de iniciar sus tareas diarias, es posible, si somos lo suficientemente cuidadosos para no asustarlos, acercarse mucho.
Aún así, no es normal que nos permitan usar la distancia de trabajo que exigen los tubos de extensión, por lo que este macho de Bombylius cruciatus que se acicalaba al sol, me concedió una ocasión que raramente se concede.
domingo, 25 de octubre de 2009
La extraña orquídea dorada
Clase: Liliopsida
Orden: Orchidales
Familia: Orchidaceae
Género: Ophrys
Especie: Ophrys ciliata Biv.
Las orquídeas del género Ophrys producen flores de extraño aspecto. El labelo presenta estrañas formas, pelos y dibujos que tratan de imitar atributos propios de un insecto. Tal vez la imitación no nos parezca demasiado buena, pero eso es porque la imitación no intenta engañarnos a nosotros.
A los ojos de una abeja macho, la imitación es lo bastante convincente para que el macho intente copular con la flor. Durante el frustrante escarceo amoroso la flor insertará dos polinios sobre la cabeza (o el abdomen dependiendo de la especie de orquídea) del estafado macho de abeja.
Por si una flor que engaña machos de abeja aparentando ser una abeja hembra en celo no fuera ya suficientemente rara, en ocasiones aparecen cosas más raras todavía. Ophrys ciliata, la orquídea abeja de espejo o espejito de Venus recibe ese nombre por el área central del labelo de un brillante color azul oscuro que al reflejar la luz del cielo recuerda ciertamente a un espejito.
Pero la flor de la fotografía que abre esta entrada era diferente: entre docenas de espejitos azules destacaba un único espejito dorado.
Nota: la segunda fotografía muestra un ejemplar de Ophrys ciliata en su forma típica, con el 'espejo' del labelo de color azul.
Orden: Orchidales
Familia: Orchidaceae
Género: Ophrys
Especie: Ophrys ciliata Biv.
Las orquídeas del género Ophrys producen flores de extraño aspecto. El labelo presenta estrañas formas, pelos y dibujos que tratan de imitar atributos propios de un insecto. Tal vez la imitación no nos parezca demasiado buena, pero eso es porque la imitación no intenta engañarnos a nosotros.
A los ojos de una abeja macho, la imitación es lo bastante convincente para que el macho intente copular con la flor. Durante el frustrante escarceo amoroso la flor insertará dos polinios sobre la cabeza (o el abdomen dependiendo de la especie de orquídea) del estafado macho de abeja.
Por si una flor que engaña machos de abeja aparentando ser una abeja hembra en celo no fuera ya suficientemente rara, en ocasiones aparecen cosas más raras todavía. Ophrys ciliata, la orquídea abeja de espejo o espejito de Venus recibe ese nombre por el área central del labelo de un brillante color azul oscuro que al reflejar la luz del cielo recuerda ciertamente a un espejito.
Pero la flor de la fotografía que abre esta entrada era diferente: entre docenas de espejitos azules destacaba un único espejito dorado.
Nota: la segunda fotografía muestra un ejemplar de Ophrys ciliata en su forma típica, con el 'espejo' del labelo de color azul.
sábado, 24 de octubre de 2009
Retrato de Anacridium
Clase: Insecta
Orden: Orthoptera
Familia: Acrididae
Género: Anacridium
Especie: Anacridium aegyptium (Linnaeus, 1764)
Fotografiar este ejemplar de Anacridium aegyptium resultó más problematico de lo esperado. Mi intención era retratar al insecto captando los intrincados relieves de su cutícula por lo que usé un esquema de iluminación colocando uno de los flashes tangencialmente a la superficie del costado. A este flash le puse un difusor pero para mi sorpresa y desagrado igualmente han salido algunos brillos poco estéticos. La causa está en la propia superficie de la cutícula quitinosa del tórax, que es brillante como si estuviera encerada, ya que en la cabeza no hay brillo ninguno (esto se ve mejor en la foto ampliada al 100 %, por lo que los lectores tendrán que hacer un acto de fe).
En estos casos, en los que el sujeto tiene una superficie reflectante, los brillos aparecen incluso con luz natural, por lo que usar difusor no ayuda gran cosa. Se podría tener control sobre los brillos con un filtro polarizador, circular y caro si queremos mantener el autofocus o lineal si enfocamos manualmente, pero se comería dos pasos de diafragma y bastantes problemas da ya la profundidad de campo, aunque en caso de usar flash es de esperar que el TTL compense estos dos pasos.
Voy a intentar hacerme con un polarizador lineal para la próxima vez que me encuentre con un Anacridium intentar sacarlo sin brillos. Desde la popularización del autofocus es dificil encontrar en las tiendas polarizadores que no sean circulares, pero para los que enfocamos manualmente es una gasto extra innecesario. Y estamos en crisis, o eso dicen...
Orden: Orthoptera
Familia: Acrididae
Género: Anacridium
Especie: Anacridium aegyptium (Linnaeus, 1764)
Fotografiar este ejemplar de Anacridium aegyptium resultó más problematico de lo esperado. Mi intención era retratar al insecto captando los intrincados relieves de su cutícula por lo que usé un esquema de iluminación colocando uno de los flashes tangencialmente a la superficie del costado. A este flash le puse un difusor pero para mi sorpresa y desagrado igualmente han salido algunos brillos poco estéticos. La causa está en la propia superficie de la cutícula quitinosa del tórax, que es brillante como si estuviera encerada, ya que en la cabeza no hay brillo ninguno (esto se ve mejor en la foto ampliada al 100 %, por lo que los lectores tendrán que hacer un acto de fe).
En estos casos, en los que el sujeto tiene una superficie reflectante, los brillos aparecen incluso con luz natural, por lo que usar difusor no ayuda gran cosa. Se podría tener control sobre los brillos con un filtro polarizador, circular y caro si queremos mantener el autofocus o lineal si enfocamos manualmente, pero se comería dos pasos de diafragma y bastantes problemas da ya la profundidad de campo, aunque en caso de usar flash es de esperar que el TTL compense estos dos pasos.
Voy a intentar hacerme con un polarizador lineal para la próxima vez que me encuentre con un Anacridium intentar sacarlo sin brillos. Desde la popularización del autofocus es dificil encontrar en las tiendas polarizadores que no sean circulares, pero para los que enfocamos manualmente es una gasto extra innecesario. Y estamos en crisis, o eso dicen...
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