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viernes, 10 de abril de 2009

Los falsos cactus del Viejo Mundo

Clase: Magnoliopsida
Orden: Malpighiales
Familia: Euphorbiaceae
Género: Euphorbia
Especie: Euphorbia officinarum L. subsp. echinus (Hook.f. & Coss.) Vindt


Los cactus evolucionaron en el continente americano una vez que este se había separado del resto, así que solo existen cactus nativos en América (quien quiera hilar fino que busque información acerca de Rhipsalis baccifera y las diferentes teorías acerca de su presencia en África).

Sin embargo, en la actualidad, la afición de la gente a cultivarlos como plantas ornamentales e incluso a ponerlos al lado de los monitores de ordenador (haciendo gala de muy poco pensamiento crítico y demostrando saber muy poco acerca de ondas y de cactus), han propiciado un mercadeo a nivel global de muchas especies, que en las zonas con climas adecuados acaban escapando y asilvestrándose en mayor o menor grado, convirtiéndose incluso algunas especies en plagas.


En el Viejo Mundo, y en ausencia de cactus, otras familias de plantas asumieron el reto de conquistar las regiones desérticas, y a fuerza de vivir en condiciones de extrema aridez, acabaron adquiriendo el diseño más idóneo para sobrevivir en tales circunstancias, que mira tú que casualidad, fue el mismo que desarrollaron los cactus en el Nuevo Mundo.

Las plantas que aparecen en estas fotos no son cactus. Son plantas que se han adaptado a vivir en el desierto, al igual que los cactus, y ambos grupos, por separado, han llegado a las mismas soluciones: se han desecho de las hojas que aumentan la superficie y la pérdida de agua, han desarrollado tallos carnosos para almacenar agua en las escasísimas ocasiones en las que llueve, y han desarrollado afiladas espinas para proteger ese agua almacenada de los sedientos animales.

A este proceso por el que organismos que no tienen ningún parentesco acaban teniendo el mismo aspecto a fuerza de vivir en el mismo tipo de hábitat haciendo las mismas cosas, se le denomina evolución convergente.


Pero si no es un cactus... ¿qué tipo de planta es?

Pues ni más ni menos que una especie del género Euphorbia. Por extraño que pueda parecer, es una lechetrezna que se fué a vivir al desierto y acabó adquiriendo ese aspecto.

Ya avisé en un post anterior que el género Euphorbia era uno de los géneros más grandes y más variados de plantas. Si nos resistimos a creer que esas apretadas formaciones cactiformes son hermanas de nuestras lechetreznas, podemos hacer una sencilla prueba que nos sacará de dudas: si le hacemos una herida, veremos de inmediato manar el característico látex blanco.

No lo he dicho, pero esta planta no crece en la Península Ibérica, al menos por el momento...

3 comentarios:

  1. Me encantan los cactus.
    Buen post. Gracias

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  2. La convergencia evolutiva es un tema fascinante... hay caminos evolutivos que ciertamente están muy concurridos...

    Las Euphorbiaceas todavía tienen mucho que aportar...

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