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jueves, 17 de junio de 2010

Rhinechis scalaris: La escalera dócil

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Colubridae
Género: Rhinechis
Especie: Rhinechis scalaris (Schinz, 1822)


Juvenil de culebra de escalera.
Sierra Nevada (Almería), mayo 2010.

Esta primavera estoy viendo un número inusualmente alto de ofidios. Sospecho que las generosas lluvias de estos dos últimos años han favorecido el éxito reproductivo de anfibios y roedores, y con un año de retardo, la abundancia de presas ha hecho que también los ofidios se reproduzcan más y los juveniles tengan mayores tasas de supervivencia.

La culebra de escalera, animal totalmente inofensivo si uno no es un ratón o un pequeño pajarillo, tiene sin embargo un carácter que no ayuda demasiado a refutar la mala prensa compartida con el resto de culebras. La verdad es que suele tener muy mal carácter.

Los ofidios ibéricos se clasifican, atendiendo a su dentición, en tres categorías:

aglifos: sin dientes inoculadores ni glándulas productoras de veneno. Totalmente inofensivos para el ser humano.

opistoglifos: poseen glándulas productoras de veneno conectadas a dientes inoculadores primitivos, acanalados y fijos, en la parte media de la mandíbula, en una posición bastante retrasada, lo que dificulta que puedan clavarlos al morder. Las dos especies ibéricas son inofensivas para el ser humano dada la baja toxicidad de su veneno.

solenoglifos: glándulas productoras de veneno conectadas a dientes inoculadores muy sofisticados, huecos y artículados, situados en la parte anterior de la boca. Están en este grupo las tres especies de víboras ibéricas. Son las únicas cuya mordedura puede tener importancia médica.

En muchos sitios se puede leer: "ofidios aglifos: son los que no tienen dientes".

No, no. Que no tienen dientes inoculadores de veneno, dientes sí que tienen. Lo que pasa es que en nuestras culebras aglifas (como la culebra de escalera) sus dientes son pequeños y la fuerza de sus mandíbulas no muy grande, por lo que el mordisco es bastante inocuo, pero si la culebra es grande puede llegar a hacer sangre.

Hay algunas especies, como las del género Natrix, que son extremadamente dóciles y pacíficas, vaya usted a saber por qué, y se las puede coger tranquilamente con la mano, que nunca tratan de morder.

Pero otras, si se ven acorraladas (si no, siempre tratarán de huir) o se las coge con la mano, pueden comportarse de forma bastante agresiva. Quizá una de las especies con peor carácter sea la culebra de escalera.

Sin embargo, el juvenil de la primera fotografía mostró un comportamiento ejemplar. No solo no intentó morderme, sino que ni siquiera daba muestras de estar asustada, y no desplegó ninguno de los teatrales comportamientos característicos de esta especie. Ni bufidos, ni silbidos, ni mordiscos, ni posturas amenazantes... Se deslizaba con despreocupación frente a la cámara olisqueando curiosa con su lengua bífida de color negro y posaba maquillada con las vistosas marcas negras estilo Marine Disruptive Pattern.

A poca distancia apareció un segundo juvenil de escalera, con toda seguridad hermano de este, pero que mostró un comportamiento completamente diferente. Lo contaré en otra entrada.

8 comentarios:

  1. No tiene las dos rallas características por que es juvenil ?

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  2. No tiene ni la escalera, porque es neonato. Osea, que cuando nacen tienen un patrón de manchas disruptivas, de la futura escalera solo tienen los travesaños.

    Después, en su etapa juvenil, adquieren el diseño de dos líneas longitudinales, que junto con los travesaños, forman la famosa "escalera".

    Y al llegar a adultas, sobre los cuatro años de edad, pierden los travesaños y se quedan solo con las dos líneas longitudinales. Pero como en todo, hay mucha variabilidad individual.

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  3. Muy interesante la entrada. La última vez que vi una de culebra de escalera fue en Monfragüe, hace unas semanas y también me extrañó lo dócil que era.
    Por lo demás, en el norte pasa lo contrario a lo que comentas. Cada vez se ven menos ofidios y reptiles en general, lo comentamos varias veces y no tenemos ni idea de que ocurre.

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  4. "No tenemos ni idea de qué ocurre".

    Precisamente eso mismo decían en las jornadas del SARE. Como no existen series temporales largas, es imposible saber si las poblaciones de una especie de reptil en una zona se están reduciendo, manteniendo o aumentando, o si tiene problemas o son ciclos naturales de la especie.

    En el sur parece que la escalera es cada vez menos numerosa, pero por ejemplo, se cree que la bastarda (Malpolon), de conocidas inclinaciones ofidióvoras, está aumentando su presencia, pero son solo 'suposiciones' basadas en avistamientos, atropellos, restos en nidos de rapaces, etc...

    En estos tiempos, está claro que las especies generalistas menos especializadas lo tienen mejor, y la escalera es más especialista que la bastarda...

    De todas formas, todos estos estudios de tendencias poblacionales como el SARE, caso de dar resultados, lo harán a largo plazo y para entonces lo mismo no queda nada que estudiar... ahora lo más urgente es conservar lo que se pueda.

    Por cierto, en mi misma calle, en pleno centro urbano, se ha instalado una joven Hemorrhois. A ver si puedo 'rescatarla' y llevarla a un sitio más seguro, porque donde está hay muchísimo tráfico rodado y paso de personas y es cuestión de tiempo que lo atropellen o que algún 'buen samaritano' libre al mundo de semejante 'alimaña dañina'. Aunque es increíble la cantidad de gente que pasa por su lado y no la ve...

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  5. Que bien captada su lengua. Bonita entrada!

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  6. Gracias, blackbird. Pillarle la lengua a esta fue fácil porque no paraba de 'olisquear'. El animalico debía sentir curiosidad...

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  7. WWWOOOWWW Excelentes macro y blog, te felicito

    Frank

    http://balapertotarreu.blogspot.com

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