Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Colubridae
Género: Platyceps
Especie: Platyceps rhodorachis (Jan, 1865)
Un bonito ejemplar de Platyceps rhodorachis que tuvo la mala suerte de aparecer la misma noche en que encontramos tres Atractaspis andersonii y una Bitis arietans, por lo que no recibió la atención fotográfica que merecía tan bello ofidio. Y eso que a diferencia de otros ejemplares, este era muy amistoso y dócil.
sábado, 7 de septiembre de 2013
jueves, 5 de septiembre de 2013
Larva de hormiga león
Clase: Insecta
Orden: Neuroptera
Familia: Myrmeleontidae
Todo el mundo sabe que los insectos sufren a lo largo de su vida un proceso denominado metamorfosis en virtud del cual pasan en su desarrollo por diferentes etapas, en las que un mismo animal puede presentar un aspecto y naturaleza muy diferentes. Quizá el ejemplo mejor conocido sea el de las mariposas, que en origen son diminutos huevos, después orugas con forma de gusano, después crisálidas con forma de... crisálida, y finalmente vistosas mariposas voladoras.
En el caso de las hormigas león, los adultos recuerdan ligeramente a endebles libélulas (aunque las antenas nos permiten distinguir fácilmente unas y otras), mientras que las larvas son criaturas de aspecto feroz armadas con grandes y afiladas mandíbulas. Algunas, no todas, construyen trampas de arena para capturar a sus presas.
Las larvas de muchos neurópteros tienen aspecto de criaturas propias de películas y videojuegos de ciencia ficción debido a que el cine se inspira en la naturaleza, pero tratándose de insectos es muy cierto eso de que la realidad supera a la ficción.
Orden: Neuroptera
Familia: Myrmeleontidae
Todo el mundo sabe que los insectos sufren a lo largo de su vida un proceso denominado metamorfosis en virtud del cual pasan en su desarrollo por diferentes etapas, en las que un mismo animal puede presentar un aspecto y naturaleza muy diferentes. Quizá el ejemplo mejor conocido sea el de las mariposas, que en origen son diminutos huevos, después orugas con forma de gusano, después crisálidas con forma de... crisálida, y finalmente vistosas mariposas voladoras.
En el caso de las hormigas león, los adultos recuerdan ligeramente a endebles libélulas (aunque las antenas nos permiten distinguir fácilmente unas y otras), mientras que las larvas son criaturas de aspecto feroz armadas con grandes y afiladas mandíbulas. Algunas, no todas, construyen trampas de arena para capturar a sus presas.
Las larvas de muchos neurópteros tienen aspecto de criaturas propias de películas y videojuegos de ciencia ficción debido a que el cine se inspira en la naturaleza, pero tratándose de insectos es muy cierto eso de que la realidad supera a la ficción.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Uromastyx benti (II)
Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Agamidae
Género: Uromastyx
Especie: Uromastyx benti (Anderson, 1894)
Una de las especies que queríamos ver en Omán era el espectacular Uromastyx thomasi, endemismo muy cotizado para su desgracia en el mundillo de los terrarios, lo que ha propiciado que desaparezca o se rarifique mucho en las zonas más accesibles. A pesar de buscar en localidades, según la bibliografia, típicas de la especie, no fuimos capaces de ver ni un solo individuo.
La decepción de no encontrar a U. thomasi fue compensada en parte por su vistoso pariente Uromastyx benti.
Orden: Squamata
Familia: Agamidae
Género: Uromastyx
Especie: Uromastyx benti (Anderson, 1894)
Una de las especies que queríamos ver en Omán era el espectacular Uromastyx thomasi, endemismo muy cotizado para su desgracia en el mundillo de los terrarios, lo que ha propiciado que desaparezca o se rarifique mucho en las zonas más accesibles. A pesar de buscar en localidades, según la bibliografia, típicas de la especie, no fuimos capaces de ver ni un solo individuo.
La decepción de no encontrar a U. thomasi fue compensada en parte por su vistoso pariente Uromastyx benti.
martes, 3 de septiembre de 2013
Atractaspis andersonii
Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Lamprophiidae
Género: Atractaspis
Especie: Atractaspis andersonii Boulenger, 1905
Las serpientes del género Atractaspis son extraordinarias en muchos aspectos. Se trata de serpientes que han traído y traen de cabeza a los científicos, y a día de hoy todavía no está claro donde encajan dentro del árbol evolutivo de las serpientes. Fueron inicialmente clasificadas junto con los elápidos (cobras, mambas y corales), pero con el tiempo los científicos las han ido cambiando de grupo, clasificándolas entre los vipéridos, los colúbridos o en su propia familia independiente. Actualmente forman junto con las dos especies del género Homoroselaps la subfamilia Atractaspidinae, que con los muy emparentados Aparallactinae formarían un clado dentro de los Lamprophiidae.
Además de un potente veneno, presentan una larga lista de peculiaridades anatómicas que las hacen únicas entre las serpientes, y simplemente repasarlas da para varias entradas, pero si por algo son famosos estos ofidios es por ser capaces de "morder" con la boca cerrada y "de lado y hacia atrás". Y aquí conviene hacer una seria advertencia: quien esté acostumbrado a inmovilizar serpientes venenosas sujetándolas por detrás de la cabeza, método que requiere de una buena dosis de sangre fría pero que funciona perfectamente con cobras y víboras, que jamás intente hacerlo con una Atractaspis.
La dentición y la estructura y articulación de mandíbulas y cráneo están altamente especializadas en estas serpientes, que poseen dos largos colmillos inoculadores, uno en cada lado y que funcionan independientemente, pudiendo la serpiente desplegar el derecho o el izquierdo según le convenga, asomando este por un lado de la boca cerrada y quedando dirigido hacia abajo y hacia atrás. La serpiente entonces no muerde realmente, sino que apuñala "hacia atrás" con un breve y rápido movimiento lateral de la cabeza. Esta es la razón por la que la forma segura de sujetar a la mayoría de serpientes venenosas colocando los dedos detrás de la cabeza no funciona con estas especies, que pueden alcanzar fácilmente el dedo de su captor con su peculiar "puñal".
Las Atractaspis viven y cazan en galerías subterráneas, donde se alimentan de crías de pequeños mamíferos como ratones o musarañas y de reptiles fosoriales. Su extraño sistema de inocular veneno podría haber evolucionado como una respuesta a la falta de espacio para maniobrar en las galerías subterráneas.
Más información (en inglés) sobre estas fascinantes serpientes en el artículo Side-stabbing stiletto snakes de Darren Naish.
Orden: Squamata
Familia: Lamprophiidae
Género: Atractaspis
Especie: Atractaspis andersonii Boulenger, 1905
Las serpientes del género Atractaspis son extraordinarias en muchos aspectos. Se trata de serpientes que han traído y traen de cabeza a los científicos, y a día de hoy todavía no está claro donde encajan dentro del árbol evolutivo de las serpientes. Fueron inicialmente clasificadas junto con los elápidos (cobras, mambas y corales), pero con el tiempo los científicos las han ido cambiando de grupo, clasificándolas entre los vipéridos, los colúbridos o en su propia familia independiente. Actualmente forman junto con las dos especies del género Homoroselaps la subfamilia Atractaspidinae, que con los muy emparentados Aparallactinae formarían un clado dentro de los Lamprophiidae.
Además de un potente veneno, presentan una larga lista de peculiaridades anatómicas que las hacen únicas entre las serpientes, y simplemente repasarlas da para varias entradas, pero si por algo son famosos estos ofidios es por ser capaces de "morder" con la boca cerrada y "de lado y hacia atrás". Y aquí conviene hacer una seria advertencia: quien esté acostumbrado a inmovilizar serpientes venenosas sujetándolas por detrás de la cabeza, método que requiere de una buena dosis de sangre fría pero que funciona perfectamente con cobras y víboras, que jamás intente hacerlo con una Atractaspis.
La dentición y la estructura y articulación de mandíbulas y cráneo están altamente especializadas en estas serpientes, que poseen dos largos colmillos inoculadores, uno en cada lado y que funcionan independientemente, pudiendo la serpiente desplegar el derecho o el izquierdo según le convenga, asomando este por un lado de la boca cerrada y quedando dirigido hacia abajo y hacia atrás. La serpiente entonces no muerde realmente, sino que apuñala "hacia atrás" con un breve y rápido movimiento lateral de la cabeza. Esta es la razón por la que la forma segura de sujetar a la mayoría de serpientes venenosas colocando los dedos detrás de la cabeza no funciona con estas especies, que pueden alcanzar fácilmente el dedo de su captor con su peculiar "puñal".
Las Atractaspis viven y cazan en galerías subterráneas, donde se alimentan de crías de pequeños mamíferos como ratones o musarañas y de reptiles fosoriales. Su extraño sistema de inocular veneno podría haber evolucionado como una respuesta a la falta de espacio para maniobrar en las galerías subterráneas.
Más información (en inglés) sobre estas fascinantes serpientes en el artículo Side-stabbing stiletto snakes de Darren Naish.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Truxalis nasuta
Clase: Insecta
Orden: Orthoptera
Familia: Acrididae
Género: Truxalis
Especie: Truxalis nasuta (Linnaeus, 1758)
Una foto de Truxalis nasuta con fondo blanco, o al menos creo que es esta especie, porque tampoco tengo muy claras las diferencias con Acrida ungarica mediterranea, que si pronoto, que si almohadilla en las patas, que si alas posteriores... Cuanto más lo miro, más fascinante me parece su cabeza apepinada.
Orden: Orthoptera
Familia: Acrididae
Género: Truxalis
Especie: Truxalis nasuta (Linnaeus, 1758)
Una foto de Truxalis nasuta con fondo blanco, o al menos creo que es esta especie, porque tampoco tengo muy claras las diferencias con Acrida ungarica mediterranea, que si pronoto, que si almohadilla en las patas, que si alas posteriores... Cuanto más lo miro, más fascinante me parece su cabeza apepinada.
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