Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)
Aquí en España donde con más frecuencia vemos salamanquesas es en las paredes de los edificios de pueblos y ciudades iluminadas durante la noche por el alumbrado público, donde estos gecos se apostan al acecho de insectos atraídos por la luz.
Sin embargo hay salamanquesas también (y en abundancia) en prácticamente todos los roquedos naturales, ruinas, viaductos e incluso montones de piedras. Y viven salamanquesas también en los árboles, sobre todo en aquellos cuya corteza ofrece refugio y camuflaje a estos pequeños e inteligentes reptiles.
En el que una vez fuera considerado el alcornocal más grande del mundo, algunos kilómetros al NE de Rabat, las salamanquesas abundan sobre y bajo las cortezas de los alcornoques. Es al verlas sobre la corteza, cuando su diseño cobra sentido, un diseño que las mimetiza perfectamente con la superficie por la que se mueven cazando insectos y arañas.
La salamanquesa común es, en España y en Marruecos, un reptil claramente rupícola. Sin embargo demuestra desenvolverse perfectamente en un bosque de alcornoques en el que prácticamente no hay ninguna piedra, lo que da idea de lo versátil que puede ser esta especie.
lunes, 27 de junio de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
Sapo partero bético (Alytes dickhilleni)
Clase: Amphibia
Orden: Anura
Familia: Alytidae
Género: Alytes
Especie: Alytes dickhilleni Arntzen and García-París, 1995
Este pequeño sapo no fue descrito hasta fechas tan recientes como 1995, y es una de las 5 especies de sapos parteros (género Alytes) conocidas en el mundo.
Los sapos parteros son únicos en muchos aspectos, aunque quizá el más conocido a nivel popular es el curioso modo en que los machos transportan con ellos a todas partes los huevos hasta que están listos para eclosionar, momento en el que se acercan a algún punto con agua donde los renacuajos completarán su desarrollo, que en muchos casos durará un año (larvas invernantes).
La familia de los sapos parteros, que incluye a los Discoglossus, es un linaje antiquísimo (Archaeobatrachia) dentro del orden de los anfibios, que inicia su propio camino evolutivo independiente del que sigue el resto de los anfibios hace 210 millones de años, correteando entre las patas de los primeros dinosaurios, y esquivando a la extinción hasta nuestros días. Esto da una idea del carácter único y el extraordinario valor genético que estas especies representan.
El sapo partero bético sobrevive únicamente en algunas sierras del sureste ibérico, en forma de poblaciones fragmentadas aisladas genéticamente unas de otras. Excepto en algunas pocas localidades, donde sigue siendo relativamente abundante, es un anfibio escaso y que se enfrenta a un destino incierto. E incluso sobre las poblaciones más abundantes sobrevuela la sombra de la temible quitridiomicosis, que ya demostró de lo que es capaz exterminando completamente las poblaciones de sapo partero común (Alytes obstetricans) de Peñalara.
Orden: Anura
Familia: Alytidae
Género: Alytes
Especie: Alytes dickhilleni Arntzen and García-París, 1995
Este pequeño sapo no fue descrito hasta fechas tan recientes como 1995, y es una de las 5 especies de sapos parteros (género Alytes) conocidas en el mundo.
Los sapos parteros son únicos en muchos aspectos, aunque quizá el más conocido a nivel popular es el curioso modo en que los machos transportan con ellos a todas partes los huevos hasta que están listos para eclosionar, momento en el que se acercan a algún punto con agua donde los renacuajos completarán su desarrollo, que en muchos casos durará un año (larvas invernantes).
La familia de los sapos parteros, que incluye a los Discoglossus, es un linaje antiquísimo (Archaeobatrachia) dentro del orden de los anfibios, que inicia su propio camino evolutivo independiente del que sigue el resto de los anfibios hace 210 millones de años, correteando entre las patas de los primeros dinosaurios, y esquivando a la extinción hasta nuestros días. Esto da una idea del carácter único y el extraordinario valor genético que estas especies representan.
El sapo partero bético sobrevive únicamente en algunas sierras del sureste ibérico, en forma de poblaciones fragmentadas aisladas genéticamente unas de otras. Excepto en algunas pocas localidades, donde sigue siendo relativamente abundante, es un anfibio escaso y que se enfrenta a un destino incierto. E incluso sobre las poblaciones más abundantes sobrevuela la sombra de la temible quitridiomicosis, que ya demostró de lo que es capaz exterminando completamente las poblaciones de sapo partero común (Alytes obstetricans) de Peñalara.
martes, 7 de junio de 2011
Salamandras
Clase: Amphibia
Orden: Urodela
Familia: Salamandridae
Género: Salamandra
Especie: Salamandra salamandra morenica Joger & Steinfartz, 1994
Primeros de junio en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. En las cristalinas aguas de charcas, manantiales y pozos se pueden ver unas pocas larvas de salamandra morenica.
Son estas las rezagadas, a punto ya de completar su desarrollo larval y abandonar su naturaleza acuática, como han hecho ya la mayoría de sus hermanas.
En los alrededores de las charcas puede verse a las que ya han dado el paso hacia la vida terrestre, diminutos metamórficos que hace apenas unos días respiraban mediante branquias el oxígeno disuelto en el agua y que ahora estrenan pulmones.
La presencia de salamandras es indicador de que el agua no está contaminada, siendo completamente falsa la creencia, muy extendida por ciertas comarcas, de que si se bebe agua de donde hay salamandras te quedas calvo.
Por cierto, a ver quién sabe quien es el invitado sorpresa que se ha colado en la primera foto.
Orden: Urodela
Familia: Salamandridae
Género: Salamandra
Especie: Salamandra salamandra morenica Joger & Steinfartz, 1994
Primeros de junio en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. En las cristalinas aguas de charcas, manantiales y pozos se pueden ver unas pocas larvas de salamandra morenica.
Son estas las rezagadas, a punto ya de completar su desarrollo larval y abandonar su naturaleza acuática, como han hecho ya la mayoría de sus hermanas.
En los alrededores de las charcas puede verse a las que ya han dado el paso hacia la vida terrestre, diminutos metamórficos que hace apenas unos días respiraban mediante branquias el oxígeno disuelto en el agua y que ahora estrenan pulmones.
La presencia de salamandras es indicador de que el agua no está contaminada, siendo completamente falsa la creencia, muy extendida por ciertas comarcas, de que si se bebe agua de donde hay salamandras te quedas calvo.
Por cierto, a ver quién sabe quien es el invitado sorpresa que se ha colado en la primera foto.
domingo, 29 de mayo de 2011
El origen de los anfisbénidos
Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Amphisbaenidae
Género: Blanus
Especie: Blanus cinereus (Vandelli, 1797)
Los anfisbénidos son un grupo de reptiles ápodos de hábitos subterráneos y vidas secretas. Casi todo en ellos es un misterio, incluido su origen. Su cuerpo es alargado como el de las serpientes, carecen de extremidades como las serpientes (excepto en el género Bipes, que presenta dos fuertes extremidades anteriores), y su cráneo está notablemente reforzado (en esto difieren de las serpientes). Dada su anatomía serpentiforme, lo lógico es pensar que estén más o menos estrechamente emparentados con estas.
El reciente descubrimiento en Alemania de un fósil de lagarto de 47 millones de años de antiguedad bautizado como Cryptolacerta hassiaca y que posee un gran cráneo que muestra características propias de los anfisbénidos, aporta la primera evidencia morfólógica de que lacértidos y anfisbénidos son monofiléticos, y que la elongación y pérdida de extremidades en anfisbénidos y serpientes se produjo de forma independiente, en un claro caso de evolución convergente.
Esta idea de que los Amphisbaenia y las serpientes, a pesar de sus evidentes similitudes anatómicas, no tenían un ancestro común, sino que habían evolucionado de forma independiente, ya había sido apuntada por los estudios genéticos, pero Cryptolacerta hassiaca viene a confirmar este escenario.
Cryptolacerta sería un reptil con cuerpo similar al de cualquier lacértido moderno, pero con el cráneo reforzado y los ojos pequeños, y que probablemente pasaría su vida alternando desplazamientos por la superficie con inmersiones entre la hojarasca o el suelo suelto, ayudado por su osificado y rígido cráneo. Esto parece indicar, que el primer paso dado por los anfisbénidos para conquistar la vida subterránea fue el refuerzo del cráneo, y que la pérdida de patas y elongación corporal se produjeron con posterioridad.
Blanus cinereus es el único anfisbénido presente en la Península Ibérica (se ha descrito una criptoespecie con las poblaciones suroccidentales, Blanus mariae, pero desconozco si ha sido aceptada o no). A partir de ahora y a pesar de su aspecto, cuando lo veamos ya podemos afirmar con convicción que es un primo lejano de las lagartijas que corretean por las paredes, y no tiene nada que ver con la culebras, a pesar de su nombre: "culebrilla ciega".
Referencia: Muller, Hipsley, Head, Kardjilov, Hilger, Wuttke & Reisz. 2011. Eocene lizard from Germany reveals amphisbaenian origins. Nature 473, 364–367 (19 May 2011) http://dx.doi.org/10.1038/nature09919
Orden: Squamata
Familia: Amphisbaenidae
Género: Blanus
Especie: Blanus cinereus (Vandelli, 1797)
Los anfisbénidos son un grupo de reptiles ápodos de hábitos subterráneos y vidas secretas. Casi todo en ellos es un misterio, incluido su origen. Su cuerpo es alargado como el de las serpientes, carecen de extremidades como las serpientes (excepto en el género Bipes, que presenta dos fuertes extremidades anteriores), y su cráneo está notablemente reforzado (en esto difieren de las serpientes). Dada su anatomía serpentiforme, lo lógico es pensar que estén más o menos estrechamente emparentados con estas.
El reciente descubrimiento en Alemania de un fósil de lagarto de 47 millones de años de antiguedad bautizado como Cryptolacerta hassiaca y que posee un gran cráneo que muestra características propias de los anfisbénidos, aporta la primera evidencia morfólógica de que lacértidos y anfisbénidos son monofiléticos, y que la elongación y pérdida de extremidades en anfisbénidos y serpientes se produjo de forma independiente, en un claro caso de evolución convergente.
Esta idea de que los Amphisbaenia y las serpientes, a pesar de sus evidentes similitudes anatómicas, no tenían un ancestro común, sino que habían evolucionado de forma independiente, ya había sido apuntada por los estudios genéticos, pero Cryptolacerta hassiaca viene a confirmar este escenario.
Cryptolacerta sería un reptil con cuerpo similar al de cualquier lacértido moderno, pero con el cráneo reforzado y los ojos pequeños, y que probablemente pasaría su vida alternando desplazamientos por la superficie con inmersiones entre la hojarasca o el suelo suelto, ayudado por su osificado y rígido cráneo. Esto parece indicar, que el primer paso dado por los anfisbénidos para conquistar la vida subterránea fue el refuerzo del cráneo, y que la pérdida de patas y elongación corporal se produjeron con posterioridad.
Blanus cinereus es el único anfisbénido presente en la Península Ibérica (se ha descrito una criptoespecie con las poblaciones suroccidentales, Blanus mariae, pero desconozco si ha sido aceptada o no). A partir de ahora y a pesar de su aspecto, cuando lo veamos ya podemos afirmar con convicción que es un primo lejano de las lagartijas que corretean por las paredes, y no tiene nada que ver con la culebras, a pesar de su nombre: "culebrilla ciega".
Referencia: Muller, Hipsley, Head, Kardjilov, Hilger, Wuttke & Reisz. 2011. Eocene lizard from Germany reveals amphisbaenian origins. Nature 473, 364–367 (19 May 2011) http://dx.doi.org/10.1038/nature09919
domingo, 22 de mayo de 2011
Psammodromus algirus norteafricano
Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Lacertidae
Género: Psammodromus
Especie: Psammodromus algirus (Linneo, 1758)
Un macho de Psammodromus algirus haciendo gala de la librea de celo, con la garganta amarilla y la cara de un intenso color naranja, fotografiado en el bosque de la Mamora, antaño considerado el alcornocal más grande del mundo y hoy camino de convertirse en el eucaliptal más grande del mundo.
Las 'colilargas' norteafricanas presentan un aspecto bastante diferente de las ibéricas, y sospecho que es cuestión de tiempo que sean separadas por los herpetólogos en especies diferentes.
Orden: Squamata
Familia: Lacertidae
Género: Psammodromus
Especie: Psammodromus algirus (Linneo, 1758)
Un macho de Psammodromus algirus haciendo gala de la librea de celo, con la garganta amarilla y la cara de un intenso color naranja, fotografiado en el bosque de la Mamora, antaño considerado el alcornocal más grande del mundo y hoy camino de convertirse en el eucaliptal más grande del mundo.
Las 'colilargas' norteafricanas presentan un aspecto bastante diferente de las ibéricas, y sospecho que es cuestión de tiempo que sean separadas por los herpetólogos en especies diferentes.
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