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martes, 8 de octubre de 2013

Tarentola mauritanica (II)

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


lunes, 8 de abril de 2013

Tarentola mauritanica en su hábitat

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Tarentola mauritanica en su hábitat.

Una entrada un poco en clave de humor. Tarentola mauritanica fotografiada en su hábitat, los muros verticales de los edificios. En realidad esta salamanquesa abunda tanto en los edificios como en las zonas rocosas naturales.

Ahora el género Tarentola se clasifica en la familia Phyllodactylidae, pero yo en este blog sigo manteniendo Gekkonidae por pereza de cambiar las entradas ya publicadas.

lunes, 27 de junio de 2011

La salamanquesa y el alcornocal

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Tarentola mauritanica
Fôret de la Mamora (Marruecos), abril 2011.

Aquí en España donde con más frecuencia vemos salamanquesas es en las paredes de los edificios de pueblos y ciudades iluminadas durante la noche por el alumbrado público, donde estos gecos se apostan al acecho de insectos atraídos por la luz.

Sin embargo hay salamanquesas también (y en abundancia) en prácticamente todos los roquedos naturales, ruinas, viaductos e incluso montones de piedras. Y viven salamanquesas también en los árboles, sobre todo en aquellos cuya corteza ofrece refugio y camuflaje a estos pequeños e inteligentes reptiles.

En el que una vez fuera considerado el alcornocal más grande del mundo, algunos kilómetros al NE de Rabat, las salamanquesas abundan sobre y bajo las cortezas de los alcornoques. Es al verlas sobre la corteza, cuando su diseño cobra sentido, un diseño que las mimetiza perfectamente con la superficie por la que se mueven cazando insectos y arañas.

La salamanquesa común es, en España y en Marruecos, un reptil claramente rupícola. Sin embargo demuestra desenvolverse perfectamente en un bosque de alcornoques en el que prácticamente no hay ninguna piedra, lo que da idea de lo versátil que puede ser esta especie.

viernes, 18 de marzo de 2011

Diminuta salamanquesa común en la pared

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Tarentola mauritanica
Vega del Guadalquivir (Córdoba), marzo 2011.

Últimamente tengo el blog algo abandonado. Ando embarcado en un ambicioso proyecto del que espero poder adelantar pronto alguna noticia. Mientras tanto, otro año más, los reptiles han salido de sus refugios invernales en busca del sol primaveral.

Desde primeros de febrero llevo viendo a las salamanquesas asomando de las grietas durante las horas más cálidas del día, tomando el sol con un color de piel sorprendentemente oscuro, pero no ha sido hasta ahora que he empezado a verlas por la noche, pálidas cual fantasmas.


Tarentola mauritanica
Vega del Guadalquivir (Córdoba), marzo 2011.

Este diminuto juvenil, que a pesar de su corta edad ya muestra parte de la cola de sustitución, tiene el honor de ser la primera salamanquesa común que fotografio este año, aunque no la primera salamanquesa que fotografio, pues en enero ya tuve ocasión de inmortalizar a su prima la salamanquesa rosada.

Sabido es que la salamanquesa común es un reptil en expansión, absolutamente común en la mayoría de nuestros pueblos y ciudades, pero hasta hace muy poco no he sido consciente de lo abundante que es y lo extendido que está también en nuestros montes, donde su presencia es sin duda mucho más difícil de detectar.

sábado, 15 de enero de 2011

Tarentola mauritanica pallida

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica pallida Geniez et al. 1999


Tarentola mauritanica pallida

Tremendo batiburrillo taxonómico el del género Tarentola, que a buen seguro deparará cambios en el futuro. Por una lado, Tarentola mauritanica en el norte de Africa parece ser parafilética, mientras que algunos de los 'perenquenes' canarios podrían ser falsas especies.

Mientras los expertos se aclaran, cuatro son las subespecies reconocidas de T. mauritanica:

Tarentola mauritanica mauritanica (LINNAEUS 1758)
Tarentola mauritanica fascicularis (DAUDIN 1802)
Tarentola mauritanica juliae JOGER 1984
Tarentola mauritanica pallida GENIEZ et al. 1999

La de la foto correspondería a Tarentola mauritanica pallida Geniez et al. 1999, forma estrechamente relacionada con Tarentola mauritanica juliae.

Os dejo un enlace donde podeis encontrar más información sobre la taxonomía de Tarentola mauritanica en el norte de Africa.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Tarentola mauritanica

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Tarentola mauritanica
Granada (Granada), septiembre 2009.

Una foto del año pasado, de una salamanquesa común. No es ni mejor ni peor que otras que he publicado, simplemente se quedó en el disco duro, ese limbo en el que se pierden las fotografías que no se muestran.

No descubro nada si digo que encuentro a estos gecos muy fotogénicos. Detalles anatómicos aparte, de aspecto general no son muy diferentes de las lagartijas, pero esos ojos...

Y es solo una impresión subjetiva, que no se basa en datos ni pruebas, pero siempre me ha dado la impresión de que las salamaquesas tienen un intelecto muy superior al de los lacértidos...

lunes, 30 de agosto de 2010

Salamanquesa común, la más común de las salamanquesas

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Juvenil de Tarentola mauritanica
Roquetas de Mar (Almería), agosto 2010.

Termina el mes de agosto y quiero acabarlo hablando de una de las musas de este blog, la salamanquesa común.

Acabo de regresar de pasar unos días en la playa. En un rato (tal vez un par de horas) que dediqué infructuosamente a buscar alguna salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), encontré más de cincuenta ejemplares, entre juveniles y adultos, de salamanquesa común (Tarentola mauritanica).

Siendo que no hice una búsqueda exhaustiva y que el muestreo fue diurno, semejante cantidad de salamanquesas comunes avistadas me lleva a pensar que en la zona esta especie de geco debe ser abundantísima. Tal vez esta densidad tan alta de la salamanquesa común en la zona de muestreo tenga algo que ver con la ausencia de la rosada, más pequeña y débil, y cuyos juveniles probablemente sean presa habitual de los adultos de la común.



Otro juvenil de Tarentola mauritanica trepando por una pared
Roquetas de Mar (Almería), agosto 2010.

También me llamó la atención que la población local parece tener mejor opinión de estos reptiles de lo que suele ser habitual, estando bastante generalizada la opinión de que eliminan los mosquitos y otros insectos molestos (creencia que por una vez es completamente acertada), y tolerando (o mejor dicho, ignorando) su presencia y correteos por las paredes de las casas.


Y un diminuto juvenil neonato de Tarentola mauritanica
Roquetas de Mar (Almería), agosto 2010.

Vi gran cantidad de juveniles neonatos correteando por todas partes, indicando que debían haber eclosionado varias puestas por los alrededores. E incluso ví un solitario adulto de Psammodromus algirus, cuya presencia tan cerca de la playa me sorprendió.

Y para terminar, una foto de un fenómeno que no por conocido resulta menos sorprendente y que afecta a todos los reptiles aunque de modo diferente: la ecdisis, o desprendimiento de la piel vieja para ser sustituida por piel nueva.



Proceso de ecdisis en Tarentola mauritanica
Granada, junio 2010.

En general, no me gustan las fotos 'en mano', pero hay cosas que de otro modo es muy difícil captar. Como esta joven salamanquesa pillada in fraganti en pleno proceso de desprenderse de su piel.

Curiosamente esta primavera pude ver un eslizón ibérico en idéntica situación, aunque desgraciadamente no pude fotografiarlo. Siendo los eslizones de forma tan serpentiforme tenía curiosidad por saber si mudaban su piel al estilo de las serpientes, es decir, quitándosela entera, o al estilo de los lagartos, es decir, a jirones. Bueno, pues es al estilo de los lagartos.

jueves, 19 de agosto de 2010

Joven salamanquesa sobre fondo bicolor

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Juvenil de salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
Roquetas de Mar (Almería), agosto 2010.

Una joven salamanquesa común encontrada en la costa almeriense, donde esta especie es muy abundante. Se supone que por aquí anda también la salamanquesa rosada, pero yo todavía no la he visto.

martes, 2 de febrero de 2010

Previsualizando la Profundidad de Campo

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


En fotografía close up y macrofotografía controlar la profundidad de campo o PDC (o DOF para los angloparlantes) es crucial. Un elemento de gran ayuda, pero que la mayoría de la gente suele ignorar, es el botón de previsualización de PDC.

Cuando miramos a través del visor de nuestra cámara para encuadrar y enfocar, el diafragma del objetivo se mantiene a máxima apertura para permitir entrar la mayor cantidad posible de luz. Solo en el momento del disparo, el diafragma se cierra al valor que hayamos seleccionado. Pero como sabemos la PDC depende del número f, siendo mayor la PDC cuanto mayor sea el número f, es decir, cuanto más cerrado esté el diafragma, así que si vemos la escena a través del visor con el diafragma completamente abierto, no la estamos viendo con la PDC que tendrá finalmente la toma, sino con la PDC que tendría si hiciesemos la foto con el diafragma completamente abierto.

La razón de que el diafragma se mantenga completamente abierto es que si desde el principio se cerrara al valor seleccionado para hacer la foto podríamos conocer la PDC, pero para número f altos (aberturas pequeñas de diafragma) la veríamos tan oscura que nos resultaría muy dificil enfocar o incluso componer la escena.

De manera que para salvar este problema las cámaras (algunos modelos de reflex de gama baja carecen de esta función) disponen de un botón de previsualización de PDC.

El método es el siguiente: encuadramos, enfocamos y ajustamos velocidad y apertura de diafragma para exponer correctamente (durante todas estas operaciones el diafragma se mantiene completamente abierto), y entonces pulsamos el botón de previsualización de PDC, que hace que el diafragma se cierre de acuerdo con el número f seleccionado, en el visor toda la escena se oscurece (lógico pues entra mucha menos luz) pero podemos ver la PDC real que tendrá la escena. Al soltar el botón de previsualización de PDC el diafragma vuelve a abrirse (y la escena que vemos a través del visor vuelve a hacerse luminosa). Si estamos conformes con la PDC, hacemos la foto. Si no, modificamos el número f arriba o abajo según deseemos más o menos PDC (y la velocidad consecuentemente para mantener la exposición) y volvemos a pulsar el botón de previsualización de PDC para comprobar la nueva PDC.

El botón de previsualización de PDC es una herramienta muy útil en cualquier tipo de fotografía, pero en fotografía close up y macrofotografía se convierte en casi indispensable.

sábado, 30 de enero de 2010

Nueva entrega de Salamanquesa Against a White Background

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Otra fotografía de la serie "Salamanquesa Against a White Background".

Para hacer una foto como esta solo se necesita un fondo blanco, que puede ser un simple folio o una cartulina, doblados de tal modo que hagan a la vez de suelo y fondo, pero sin hacer un doblez marcado, sino más bien una suave curva.

También se necesitan dos o tres flashes, uno para iluminar el fondo y que quede bien blanco, y dos para iluminar al sujeto, o un solo flash y un reflector para iluminar al sujeto. Todos los flashes, especialmente los que iluminen al sujeto deben llevar montado un buen difusor o bien rebotarse contra un paraguas u otro reflector, para que la luz sea lo más blanda y difusa posible, y debe disponerse de modo que los ángulos sean tales que minimicen las sombras.

Imagino que resultados similares se podrían obtener utilizando una caja de luz.

Y recordar una vez más que está prohibido capturar reptiles y trasladarlos a casa para fotografiarlos. En este caso la salamanquesa ya estaba en la casa, así que la foto se hizo en su hábitat natural. Cuando fotografiemos animales debemos tratar de molestarlos lo menos posible, y por supuesto, asegurarnos de que no sufren ningún daño.

miércoles, 27 de enero de 2010

Primer plano de Tarentola mauritanica juliae

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica juliae Joger, 1984


Tarentola mauritanica juliae
Guelmin (Marruecos), febrero 2009.

Tarentola mauritanica es un taxón complejo que seguro sufrirá modificaciones más tarde o más temprano.

Las nuevas técnicas que permiten considerar criterios genéticos en vez de los tradicionales criterios morfológicos están reescribiendo las clasificaciones de los seres vivos.

Al principio las cosas eran más sencillas. Dios había creado un número determinado de especies de seres vivos y esas eran las especies que había. Los zorros tenían zorritos y los conejos, conejitos. La tarea, ardua por la enorme cantidad de formas de vida que Dios había tenido a bien crear, se limitaba a catalogarlas, describirlas y darles nombre. Linneo ideó un sistema para ello tan bueno que se sigue utilizando hoy en día.

Después, llegó Darwin y lió la marimorena. Resulta que las especies mutaban con el tiempo y se convertían unas en otras, y de una salían varias, y en cualquier momento podía aparecer una especie nueva que antes no existía a partir de otra. Y los lagartos ya no tenían lagartitos, sino que con el tiempo suficiente podían tener desde pollitos hasta gatitos. La tarea de catalogar las especies vivas se complicó considerablemente, pues los propios límites de especie se hicieron difusos e incluso hoy en dia hay gente que prefiere creer la primera versión.

Se trató de clasificar las especies agrupándolas según su parentesco, y para ello se fijaron los naturalistas en las características anatómicas. A simple vista quedaba claro, hasta para el menos espabilado de los naturalistas, que los perros y los zorros debían ser familia, y los mismo los gatos y los linces, y que perros y zorros eran más familia de gatos y linces que de las golondrinas. Y así se fueron hilando las filogenias, imaginando los antepasados comunes y buscando los eslabones perdidos, y se fue dibujando el árbol de la evolución, pero había ramas que no resultaban fáciles de dibujar, sobre todo en grupos donde existen muchas especies muy parecidas entre sí.

En la actualidad las modernas técnicas genéticas permiten analizar los parentescos con mayor rigor y están redibujando las relaciones entre algunas especies. De este modo, es posible que en un futuro este geco pertenezca a la especie Tarentola juliae, o puede que no, que siga siendo la subespecie juliae de Tarentola mauritanica. Pero da igual cómo lo llamemos, el geco seguirá siendo el mismo, al menos hasta que la evolución lo convierta en... ¿otro geco?

Por cierto... ¿cuantos animales se ven en la foto?

domingo, 24 de enero de 2010

Nuevas especies de reptiles

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


En el año 2009 se han descubierto 29 especies de reptiles nuevas para la ciencia. La mayoría en países centro y sudamericanos y del sudeste asiático, que cuentan con (cada vez menos) espesas selvas poco estudiadas.

Estas 29 especies nuevas de reptiles incluyen 1 anfisbénido de Brasil (similar en aspecto y costumbres a nuestra culebrilla ciega ibérica), desenterrado por un tractor mientras araba el campo, 4 especies de serpientes, 2 nuevas especies de lagartos liolémidos argentinos, 3 especies de anolis de Panamá y Perú, 4 escincomorfos de Asia, Mejico y Perú, y ojo al dato, 15 especies de gecos nuevas para la ciencia, la mayoría encontradas en el sudeste asiático.

Esto demuestra por un lado que quedan muchas especies animales todavía por descubrir. Y por otro, que quien sabe cuántas especies de reptiles se habrán extinguido ya, o se están extinguiendo en estos momentos, antes siquiera de haber sido descubiertas.

domingo, 10 de enero de 2010

Primeras fotos del 2010, Nature Against a White Background y qué hace una salamanquesa andando por ahí en enero

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Primeros días de enero, llueve cuando no nieva y hace un frío terrible. Por eso me sorprende encontrar una salamanquesa en la pared. Yo creía que debían estar hibernando o algo así, aunque bien mirado, las salamanquesas viven en nuestras casas, y en nuestras casas suele haber calefacción. También hay gran número de motores eléctricos que generan calor, como el que hay detrás de los frigoríficos, así que tampoco es tan raro que las salamanquesas que viven en nuestras casas pasen el invierno calentitas y sin hibernar.

De todas formas, quién sabe lo que hacen las salamanquesas cuando no las vemos. No me canso de repetir, aunque nadie me tome en serio, que las salamanquesas poseen una inteligencia privilegiada, muy superior al resto de reptiles, cuando no a la mayoria de mamíferos, incluidos los sobrevalorados delfines (algún día explicaré mi teoría de cómo los delfines se benefician de parecer pescados cuando en realidad son mamíferos, puesto que cuando a un perro se le tira un pelota y la trae, a todo el mundo le parece normal, y en cambio, cuando lo hace un delfín, parece que hay que darle el Premio Nobel).

Pero volviendo a la salamanquesa, ésta no está hibernando, pero tampoco está muy despierta, parece más bien amodorrada, así que la recojo y la llevo a un lugar más seguro, pero antes decido hacerle una sesión. Yo creía que tardaría más en desenfundar la cámara. Desde luego no pensaba encontrar un reptil de sangre fría activo en estas fechas, pero...

Desde que en el blog de Wild Wonders of Europe ví las fotos de Niall Benvie que él definía como "Nature Against a White Background" me quedé con ganas de investigar en esa dirección, y viendo a la amodorrada salamanquesa no me costó convencerla para que se presentara voluntaria.

Me quedan por resolver algunas cuestiones técnicas, pero las primeras aproximaciones al tema han dado resultados ciertamente prometedores. Son este tipo de fotos muy frecuentes en los sites de microstocks y similares, pues si alguien quiere extraer el motivo del fondo, ya tiene prácticamente todo el trabajo hecho. Sé que no es precisamente el tipo de fotografía que podría etiquetarse como 'de Naturaleza', pero nadie me negará que resulta efectista y visualmente interesante (al margen de los usos comerciales que pueda tener).

jueves, 7 de enero de 2010

Salamanquesas: Mitos, Leyendas y Realidades

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Las salamanquesas son muy venenosas.
Ni mucho ni poco, no tienen ningún tipo de veneno.

Las salamanquesas muerden.
Una salamanquesa jamás nos perseguirá para mordernos, cuando nos vea siempre tratará de huir y esconderse, pero es cierto que si logramos atraparla y la cogemos con la mano, puede mordernos, sobre todo los ejemplares más grandes y viejos. En cualquier caso, sus dientes son demasiado pequeños y la fuerza de sus mandíbulas demasiado débil para hacernos daño.

Las salamanquesas pican.
Pues más bien no. No tienen ni pico como las gallinas, ni aguijón como las avispas, ni pico y pala como los obreros, así que dificilmente van a poder 'picar'. Tampoco producen picores ni urticaria, al menos no conozco a nadie alérgico a las salamanquesas. Tal vez la salamanquesas 'pican' algún insecto entre horas.

Si una salamanquesa te escupe, te quedas calvo.
Falso y además ridículo. Las salamanquesas no escupen. Por otro lado, su saliva no tiene ningún efecto sobre el pelo ni sobre ninguna otra cosa.

Si una salamanquesa te escupe, te quedas ciego.
Falso. Siguen sin poder escupir (no es que no quieran, es que no pueden).

Las salamanquesas se pueden introducir por orificios del cuerpo, nariz, oidos y otros más privados, y comerse desde el cerebro hasta otros organos, y dejarte tonto o muerto.
Falso, totalmente fantasioso y fruto de mentes calenturientas.

Secas, molidas o formando parte de preparados tienen poderes curativos o mágicos.
Falso. Esa leyenda urbana se refiere a las salamandras, y tambien en el caso de las salamandras es una sarta de estupideces.

Las salamanquesas 'cantan'.
Las salamanquesas son gecos, y la mayoría de los gecos vocalizan diferentes sonidos para comunicarse entre sí. Sus voces son parecidas a chirridos y grititos agudos, variando según la especie. También en ocasiones al ser atrapadas emiten grititos.

Las salamanquesas no tienen párpados y por tanto no pueden cerrar los ojos.
Correcto. Para limpiarselos y humedecerselos se los lamen con la lengua.

Las salamanquesas pueden trepar por superficies totalmente pulidas como los cristales y andar por el techo.
Cierto. Su dedos poseen láminas adherentes capaces de 'pegarse' a cualquier superficie.

Las salamanquesas pueden caminar entre las llamas sin quemarse.
Bueno, en realidad eso se decía de las salamandras. En muchas zonas donde no hay salamandras se llama salamandras a las salamanquesas. Salamandras y salamanquesas no tienen nada que ver, las primeras son anfibios y las segundas reptiles. Lo del fuego es falso en ambos casos. Las pobres se queman como todo el mundo. Por favor, no hacer experimentos crueles e idiotas con las pobres salamandras.

Si una salamanquesa pierde la cola le vuelve a crecer.
Cierto. Pero la cola que crece es diferente en color y aspecto a la original.

Las salamanquesas viven muchos años.
Hasta doce años en cautividad. En libertad su esperanza de vida es mucho más corta, de 3 o 4 años con suerte. Las salamanquesas llevan vidas peligrosas.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Salamanquesa común

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Continuo con la interrumpida serie de posts dedicados a las salamanquesas. Ya vimos lo que es (y lo que no es) una salamanquesa. Ahora veamos cual es su estatus de conservación. Por una vez, podemos alegrarnos de decir que estamos ante una especie que no corre peligro de extinción, más bien al contrario.

La salamanquesa común (Tarentola mauritanica) es una especie en expansión, ocupando en las últimas décadas localidades situadas mucho más al norte que las que ocupaba en el pasado. Es una especie marcadamente antropófila, teniendo predilección por instalarse en contrucciones humanas, habitadas o no. Es muy abundante en ciudades y pueblos de la mitad sur de la Península Ibérica, aunque en el sur, donde el clima es más suave, prospera igualmente en monte abierto. Esta relación tan estrecha con los humanos apoya la idea de que se trata de una especie introducida desde el norte de Africa, aunque estudios genéticos parecen apuntar que al menos en el SE ibérico existen poblaciones no introducidas.

En los núcleos urbanos sus principales depredadores son los gatos, la lechuza y la culebra de herradura, otras dos especies con claras inclinaciones antropófilas.

La salamanquesa común es un geco robusto y de gran tamaño, pudiendo alcanzar los 20 cm de longitud. En áreas costeras, comparte espacio con la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), geco de menor tamaño y costumbres más discretas, igualmente en expansión.

Resumiendo, se puede decir que las poblaciones de salamanquesa en la Península Ibérica gozan de excelente salud, siendo muy abundante en el Sur y colonizando nuevas áreas cada vez más al norte, por lo que no tenemos que preocuparnos por su futuro.

Por ignorancia, superstición, o fobias, hay muchas personas a las que no les agradan las salamanquesas. Las salamanquesas son animales beneficiosos que destruyen grandes cantidades de insectos y arañas. Las salamanquesas son totalmente inofensivas. De todas las cosas de las que se les acusa, algunas realmente imaginativas y fantasiosas, el único perjuicio con visos de ser real son las manchitas que sus excrementos puedan dejar en paredes blanqueadas. Todas la demas terribles acusaciones que se dicen de estos pequeños e inofensivos reptiles son mitos y leyendas, fantasías fruto del miedo y del desconocimiento. Trataré de ellas en futuras entradas.

lunes, 19 de octubre de 2009

De gecos y fotos

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)

Tarentola mauritanica

Sigo buscando el equilibrio entre el qué y el cómo. Esta foto de una salamanquesa común, geco moruno o como se le quiera llamar (Tarentola mauritanica) va en la línea de lo que busco conseguir. 

Me sorprende mucho ver cómo en foros y similares se aplaude el que una foto esté nítida o enfocada. Una mínima calidad técnica debería ser exigible a cualquier foto, qué menos que una foto esté correctamente expuesta, enfocada y no esté trepidada. En lugar de aplaudir las fotos que cumplen estos tres requisitos deberiamos borrar las que no los cumplen, pienso yo. Que una foto esté técnicamente bien resuelta es el mínimo exigible, para poder pasar a valorar la composición, el valor estético/artístico, el interés de lo que muestra...

Por supuesto, una foto técnicamente deficiente de una escena interesante sigue siendo valiosa, aunque no será una buena foto.

Una foto técnicamente perfecta que muestre una escena sin ningún interés por su estética o por su contenido tampoco será una buena foto.

La popularización de la fotografía digital ha provocado que se generen y compartan millones de fotos, la mayoría de ellas tan mal hechas que las que no tienen fallos graves evidentes nos parecen buenas, y las que simplemente son 'correctas' nos parecen obras maestras.

Qué hace una foto buena y qué no, es asunto subjetivo y sujeto a debate, pero con esto pasa como con la saturación, que a fuerza de ver fotos malas podemos perder el criterio por completo y así vemos como en Flickr fotos malísimas cosechan centenares de coloridas medallas y halagadores comentarios.

Pienso que cualquiera que quiera acabar mejorando sus fotos debería evitar ver fotos en Internet, o corre el riesgo de deformar su criterio de forma irreversible.

Advertencia: En este blog hay muchas fotos malas. Si este blog se guiase por criterios puramente fotográficos esas fotos deberían haber sido borradas directamente en la cámara, pero se publican por su mayor o menor valor documental. Visualicense con moderación si usted aspira a ser un fotógrafo medio presentable.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Salamanquesa, lo que es y lo que no es

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)

Tarentola mauritanica

Como ya dije, en este blog vamos a iniciar una serie de posts no consecutivos dedicados a la salamanquesa, cuyo objetivo será tratar de dar a conocer la realidad de un reptil sobre el que pesan absurdas supersticiones y miedos irracionales.

Pero lo primero de todo es saber de qué hablamos, qué es exactamente una salamanquesa.

Según la RAE:

salamanquesa.
(Alterac. de salamandra, a la que el vulgo atribuía poderes maléficos, por infl. del nombre de la Universidad de Salamanca, que, según la creencia popular, era sede principal de actividades nigrománticas).
1. f. Saurio de la familia de los Gecónidos, de unos ocho centímetros de largo, con cuerpo ceniciento. Vive en las grietas de los edificios y debajo de las piedras, se alimenta de insectos y se la tiene equivocadamente por venenosa.

La familia de los gecónidos (Gekkonidae) está formada por alrededor de 700 especies de lagartos de pequeño tamaño conocidos vulgarmente como gecos. La palabra geco deriva del inglés gecko, que a su vez proviene de una palabra malaya que imita la voz de una especie de geco del sudeste asiático.

Son propios de climas más cálidos y solamente 4 especies alcanzan la Europa continental más meridional, concretamente la región mediterránea. De estas 4 especies, solo 2 habitan en la Península Ibérica.

Las cuatro especies europeas son:

Tarentola mauritanica
Hemidactylus turcicus
Phyllodactylus europaeus
Cyrtodactylus kotschyi

Las dos especies ibéricas son:

Tarentola mauritanica
Hemidactylus turcicus

De estas dos especies, T. mauritanicus es la más abundante y extendida en España, y de hecho recibe el nombre de "salamanquesa común", denominandose "salamanquesa rosada" a Hemidactylus turcicus.

Ya publiqué un artículo explicando como diferenciar las dos especies de salamanquesas ibéricas.

En España, ambas especies de salamanquesas son marcadamente antropófilas, es decir, prefieren vivir en los edificios de ciudades y pueblos antes que en el campo, y se las suele ver por las noches en las paredes iluminadas por las farolas acechando a los insectos atraidos por la luz. También es frecuente que entren en el interior de las viviendas, donde no siempre son bien recibidas.

No hay que confundir a las salamanquesas con las lagartijas. Las lagartijas son también reptiles, pero poco tienen que ver con los gecos. Las lagartijas (especies de pequeña talla de la familia Lacertidae) tienen los ojos más pequeños y párpados funcionales que les permiten cerrarlos. Las salamanquesas tienen unos enormes ojos con pupila vertical y carecen de párpados funcionales, por lo que nunca cierran los ojos. Es curioso que otros animales que tampoco tienen párpados, las serpientes, provoquen igualmente temor irracional y desconfianza entre la gente.

Otra notable diferencia es que las dos especies de salamanquesas que podemos encontrar en España poseen en los dedos unas láminas adherentes que les permite trepar por superficies totalmente pulidas como cristales o moverse con soltura por paredes totalmente lisas e incluso por los techos. Las lagartijas son buenas trepadoras, pero necesitan rugosidades a las que agarrarse con sus uñas y desde luego jamás podrían trepar por un cristal. No todos los gecos poseen estos dedos adhesivos. En el Norte de Africa podemos encontrar a gecos del género Saurodactylus que tienen los dedos como los de las lagartijas, y a los del género Ptyodactylus, que tienen estas láminas muchísimo más desarrolladas.

Por último decir que las lagartijas son diurnas, mientras que las salamanquesas, al menos en las zonas urbanas suelen ser crepusculares o nocturnas (aunque también se las puede ver activas durante el día).

Otro animal con el que la gente confunde a las salamanquesas, tal vez por lo similar del nombre, es la salamandra. La salamandra no es un reptil, sino un anfibio como las ranas, los sapos y los tritones, y nunca la veremos por las paredes, ni en sitios secos, ni tomando el sol, sino por la hojarasca húmeda, bajo troncos podridos o sitios similares. Las salamandras (me refiero a Salamandra salamandra) son negras con manchas amarillas y bastante lentas. Las salamanquesas son de colores pardos o grises, aunque pueden ser desde bastante oscuras a bastante claras, pero siempre colores de camuflaje, y son bastante más rápidas.

Ver también: Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus).

jueves, 24 de septiembre de 2009

El ojo de Sauron

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)

Tarentola mauritanica

Ya decía yo que el ojo con el que se representa al malvado Sauron en la trilogía de Peter Jackson me recordaba a algo. Sauron, saurio, lagarto... y el ojo de Sauron aka lagartón es clavadico al de una salamanquesa. Qué cosas...

Parecidos razonables aparte, así de cerca y mirándolo a los ojos... ¿no es una criaturita realmente encantadora?

Es la salamanquesa, un pequeño geco común en casi todas nuestras ciudades y pueblos. Vive con nosotros, en nuestras casas, cazando todo tipo de insectos y arañas, labor altamente beneficiosa para nosotros los humanos.

En buena lógica deberíamos alegrarnos de que estos pequeños correparedes se instalaran en nuestros domicilios, pero es sorprendentemente alto el número de personas que les tiene desde asco a auténtico pánico. El miedo está totalmente injustificado, ya que estos reptiles son absolutamente inofensivos (y simpáticos, añadiría yo).

En este blog vamos a iniciar una serie de posts no consecutivos cuyo objetivo será tratar de rehabilitar la imagen de este pequeño geco a ojos de la gente, desmentir los muchos mitos y supersticiones que sobre ellos circulan, dar a conocer información que sí es cierta y demostrar que son animales beneficiosos y totalmente inofensivos.

viernes, 6 de marzo de 2009

Habitantes de las fisuras

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica juliae Joger, 1984


Los gecónidos son criaturas tímidas que llevan vidas discretas. Salen de sus escondrijos durante la noche para cazar insectos. Durante el día se ocultan en sus refugios.

Para encontrarlos, un buen método es examinar cuidadosamente los huecos y fisuras de las rocas con una linterna. Y digo cuidadosamente por dos motivos, porque son tan crípticos que es fácil no verlos y porque en esos lugares puede haber otros animales, como serpientes venenosas, arañas o escorpiones.

La de la foto, que pertenece a la especie Tarentola mauritanica juliae, la encontré a unos 50 Km al S de Sidi Ifni, pegada al techo de una profunda fisura en la roca. En la foto aparece iluminada por la luz del flash, sin su ayuda no sería posible verla, ya que en el lugar donde estaba, bajo la piedra, la ocultaba la oscuridad. Sin la linterna nunca la hubiera descubierto.

Esta y otras fotos parecidas de Ptyodactylus que publicaré más adelante, tienen cierta dificultad. Primero hay que enfocar a ciegas o iluminando al reptil con la luz de la linterna, cosa dificil si no se dispone de un ayudante que la sostenga. Despues hay que orientar el flash de modo que ilumine la fisura hasta el fondo y no se produzcan sombras sobre el geco a causa de los relieves de la roca. Para completar el cuadro, la fisura nunca suele estar en una posición cómoda, sino demasiado alta, o demasiado baja o demasiado inaccesible.

domingo, 22 de febrero de 2009

Tarentola mauritanica juliae (II)

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica juliae Joger, 1984

Tarentola mauritanica juliae

Tarentola mauritanica en la Península Ibérica se comporta como una especie marcadamente antropófila, encontrandose el grueso de sus poblaciones en las ciudades y pueblos, habitando en edificios y otras construcciones humanas, y cazando por la noche al acecho en las fachadas iluminadas por el alumbrado público a los insectos atraidos por la luz.

Aunque está presente también en el campo, su presencia es mucho menor, y su comportamiento diferente. Las que viven fuera de las áreas urbanas muestran actividades más diurnas y rastrean su territorio activamente en busca de presas, en lugar de cazar al acecho como las de las ciudades.

Esto prueba la capacidad adaptativa que tienen estos gekónidos. En una época en la que la especie humana y sus actividades están llevando a la mayoría de especies hacia la rarificación y la extinción, este pequeño reptil está expandiendose y conquistando nuevos territorios.

La de la foto pertenece a la subespecie marroquí juliae, y dado que los estudios genéticos indican que el género es muy complejo, es posible que en el futuro se eleve a estas poblaciones al estatus de especie, o puede que no. La verdad es que el propio concepto de especie parece bastante más subjetivo de lo que podría pensarse, y esto plantea interesantes reflexiones que trataré más adelante.