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domingo, 25 de julio de 2010

Rhinechis scalaris: La escalera indómita

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Colubridae
Género: Rhinechis
Especie: Rhinechis scalaris (Schinz, 1822)


Juvenil de Rhinechis scalaris
Sierra Nevada (Almería), mayo 2010.

Esta entrada es la continuación de "Rhinechis scalaris: La escalera dócil".

El patrón de manchas disruptivas que presentan en la cabeza las jóvenes escaleras es diferente en cada ejemplar, como si de una huella dactilar se tratara. Lo digo por si algún mal pensado cree que la serpiente de esta foto es la misma que la de la foto de la entrada anterior. Un rápido examen de las manchas negras de las supralabiales 1, 2 y 3 nos despeja cualquier duda: son dos serpientes distintas.

Esta estaba a poca distancia de la otra, y con toda probabilidad era su hermana o hermano (si distinguir el sexo en las serpientes adultas es complicado, en los juveniles se me antoja imposible).

Mismo tamaño, misma localidad, misma temperatura, y sin embargo, un comportamiento completamente diferente. Si la primera era una criatura tranquila y dócil, que posó para la sesión fotográfica como si lo hiciera todos los días, la segunda resultó ser un bicho con un carácter endiablado. Silbaba como una tetera en ebullición, arqueaba y levantaba la parte anterior de su cuerpo como si fuese un peligroso crotálido americano en lugar de una inofensiva culebra mediterránea, y no cesaba de lanzar rapidísimos mordiscos en dirección a la cámara. Lo más sorprendente de todo es que no se limitaba a mantener una actitud digamos 'defensiva', sino que avanzaba decidida hacia el enemigo (cámara y fotógrafo) en un ataque con muy pocas probabilidades de victoria.

Fotografiar a este pequeño demonio fue un infierno. Todo el rato se venía hacia la cámara saliéndose de foco y si ponía mi mano frente a ella para frenar su avance, no conseguía más que enfurecerla todavía más y recibir una rápida sucesión de mordiscos.

En realidad, este es un ofidio aglifo que carece de veneno y de dientes inoculadores, totalmente inofensivo para cualquiera más grande que un ratón, un pajarillo o un gazapo pequeño. Por tanto, su comportamiento es una actuación teatral que intenta impresionar a su atacante. Vamos, lo que en póker se llama un farol. Los depredadores están acostumbrados a que sus presas huyan y ellos tengan que perseguirlas. Cuando la supuesta presa se encara, bufa, resopla, adopta posturas amenazantes y se va a por su atacante lanzando mordiscos al aire, el depredador queda perplejo y empieza a dudar de si ha elegido a la víctima adecuada.

Esto ha debido salvar la vida a muchas escaleras, pero también ha contribuido a crear en la imaginación de la gente la idea de que las culebras son animales feroces y peligrosos, que persiguen a pastores y voluntarios de Protección Civil por los montes, intentando devorarlos. El miedo, la ignorancia y la fantasía hacen el resto.

6 comentarios:

  1. Para mi el 'miedo', no lo aparco en un posible o más posibles mordiscos,...o en venenos que no existan,....


    ...mi pavor, efectivamente, está en esa actitud de ataque, y querer hacer daño.





    No veas, también pasé un verano presumiendo decidida un 'tatuaje' en relieve en el trasero y que el bikini no escondía. Los tatuajes In, siempre serán más creíbles que las 'alergias',...


    ...actitudes como de tu 'segunda escalera'.





    Y a mi, personalmente, esto me da miedo.






    Beso; B.N.C.J.

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  2. Aprovechando esa agresividad que tienen las de escalera pude hacerle en una ocasión una foto a una pequeña que quedó bastante aparente.
    Como no había manera de acercame sin que se lanzase a morder el objetivo, cambié de estrategia: preenfoque a 30 ctms y moviendo la cámara hacia ella disparaba cuando intuía que iba a "saltar".
    Salió una con toda la boca abierta saltando hacia el objetivo que quedó bastante bien, por ahí andará en el montón de diapositivas.

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  3. No, querer hacer daño, no... querer que no le hagan daño...

    Ains, las diapositivas... y mira que es complicado escanearlas de forma que haga justicia. Diapos y negativos, todo un mundo en extinción...

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  4. Que bueno!!

    Me gusta mucho tu relato sobre el encuentro con el monstruito fanfarón y encantador.

    Saludos

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  5. Great shot of a not cooperative subjects. Well done!!

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