Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Apis
Especie: Apis mellifera Linnaeus, 1758
Es complicado fotografiar las blancas lígulas sin que se confundan con el fondo blanco (puede comprobarse en el histograma que no lo hacen, pero solo en monitores bien calibrados se podrá apreciar), y las laboriosas abejas sin que se mosqueen. Esto último no es cierto, las abejas europeas, a diferencia de las africanas, son amables y pacíficas. Y son fundamentales para la polinización de muchas plantas. Pero hoy en día atraviesan por dificultades. Los insecticidas con que los humanos rociamos la cosechas y lo que no son cosechas, envenenan y debilitan a las abejas, haciéndolas más vulnerables a enfermedades y parásitos. Todos los seres vivos son importantes, pero algunos más que otros.
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domingo, 23 de marzo de 2014
viernes, 9 de octubre de 2009
Sobresaturación
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Ultimamente se ha popularizado entre los fotógrafos aficionados y no tan aficionados el sobresaturar las fotos. Como se suele decir, una foto desenfocada es un error, diez fotos desenfocadas es un experimento y cien fotos desenfocadas un estilo. La propia palabra "sobresaturación" debería avisarnos de que es un error, pero a fuerza de ver fotos sobresaturadas el ojo acaba acostumbrandose y empieza a creer que la sobresaturación es normal, y que el mundo y las fotos correctamente saturadas son los 'sosos'.
El gran público, la masa flickeriana, aplaude estas fotos sobresaturadas (y sobrecontrastadas y sobreenfocadas, pero no nos dispersemos), y la pescadilla se muerde la cola con voracidad. Los fabricantes olisquean los deseos de la masa consumidora y fabrican cámaras que cada vez producen imágenes más saturadas, y los usuarios refuerzan aún más los colores con programas de edición.
El peligro es que el ajuste color/saturación de Photoshop parece ser tan adictivo como la heroína, y el adicto cada cierto tiempo necesita aumentar la dosis para obtener la misma satisfacción. Así, lo que al principio podría aceptarse como un personal gusto por las fotos muy saturadas acaba convirtiendose en una total falta de criterio que hace mostrar fotos con colores completamente empastados y escenas con colores que nada tienen que ver con los de la realidad...
El espíritu de la colmena, el instinto de rebaño, tratará de atraernos hacia la saturación extrema, abrazar la religión de la sobresaturación. Nuestras fotos con colores más o menos reales recibirán comentarios en los foros animándonos a forzar contraste y saturación, susurrandonos lo que mejoraría la foto con unos colores más vivos, prometiendonos que así catapultaremos nuestra sosa foto a la fama y el reconocimiento. Y uno duda de si es posible que tanta gente esté equivocada, y que lo más probable es que el equivocado sea uno, y que tenga algo en la vista que provoque se sea el único al que esos colores imposibles le produzcan daños irreversibles en la retina.
Despues de todo, si a las modelos guapísimas y en la flor de la juvetud hay que mejorarlas en Photoshop, no debe sorprendernos que a las puestas de sol, a los bosques y montañas, al plumaje de los pájaros y las descoloridas alas de las mariposas haya que mejorarlos también en Photoshop.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Ultimamente se ha popularizado entre los fotógrafos aficionados y no tan aficionados el sobresaturar las fotos. Como se suele decir, una foto desenfocada es un error, diez fotos desenfocadas es un experimento y cien fotos desenfocadas un estilo. La propia palabra "sobresaturación" debería avisarnos de que es un error, pero a fuerza de ver fotos sobresaturadas el ojo acaba acostumbrandose y empieza a creer que la sobresaturación es normal, y que el mundo y las fotos correctamente saturadas son los 'sosos'.
El gran público, la masa flickeriana, aplaude estas fotos sobresaturadas (y sobrecontrastadas y sobreenfocadas, pero no nos dispersemos), y la pescadilla se muerde la cola con voracidad. Los fabricantes olisquean los deseos de la masa consumidora y fabrican cámaras que cada vez producen imágenes más saturadas, y los usuarios refuerzan aún más los colores con programas de edición.
El peligro es que el ajuste color/saturación de Photoshop parece ser tan adictivo como la heroína, y el adicto cada cierto tiempo necesita aumentar la dosis para obtener la misma satisfacción. Así, lo que al principio podría aceptarse como un personal gusto por las fotos muy saturadas acaba convirtiendose en una total falta de criterio que hace mostrar fotos con colores completamente empastados y escenas con colores que nada tienen que ver con los de la realidad...
El espíritu de la colmena, el instinto de rebaño, tratará de atraernos hacia la saturación extrema, abrazar la religión de la sobresaturación. Nuestras fotos con colores más o menos reales recibirán comentarios en los foros animándonos a forzar contraste y saturación, susurrandonos lo que mejoraría la foto con unos colores más vivos, prometiendonos que así catapultaremos nuestra sosa foto a la fama y el reconocimiento. Y uno duda de si es posible que tanta gente esté equivocada, y que lo más probable es que el equivocado sea uno, y que tenga algo en la vista que provoque se sea el único al que esos colores imposibles le produzcan daños irreversibles en la retina.
Despues de todo, si a las modelos guapísimas y en la flor de la juvetud hay que mejorarlas en Photoshop, no debe sorprendernos que a las puestas de sol, a los bosques y montañas, al plumaje de los pájaros y las descoloridas alas de las mariposas haya que mejorarlos también en Photoshop.
martes, 14 de julio de 2009
Una abeja grande con mal genio
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Megachile (Chalidocoma)
Especie: Megachile (Chalicodoma) sp.
En la foto de hoy aparece una abeja que me llamó la atención por su gran tamaño y su coloración oscura. Mediría unos tres centímetros y medio de longitud, tal vez más, y estaba muy quieta sobre la roca.
Lo único que he podido averiguar acerca de ella es que parece pertenecer a alguna especie del género Megachile, probablemente del subgénero Chalidocoma, aunque en algunos sitios consideran a Chalidocoma con el estatus de género.
Ni se inmutó cuando acerqué la cámara y disparé, pero como el sol le daba desde atras, quedaba casi silueteada por lo que decidí usar flash de relleno para mostrar los detalles del lado que quedaba hacia la cámara.
Al disparar de nuevo, esta vez con flash, la abeja se pilló un cabreo monumental, salió volando en mi dirección y zumbando con fuerza, dió dos o tres vueltas a mi cabeza, a muy poca distancia y después se fué volando a toda velocidad.
No es la primera vez que un hymenoptero se enfada y me amenaza zumbando sonoramente a pocos centímetros de mi cara, advertencia que yo tomo muy en serio y aplicando el manual de cómo evitar que te piquen abejas, me retiro despacio y sin hacer movimientos bruscos. A veces la abeja o avispa me sigue un trecho en mi retirada, manteniendo la distancia, pero se queda en la fase de amenaza.
Según he podido comprobar muchas veces, los animales que atacan como medida de defensa, por sentirse amenzados, son muy reacios a llegar al cuerpo a cuerpo, y dedican muchos esfuerzos en advertir, amenazar y ahuyentar al intruso, antes de atacar realmente, aunque conviene tomar en serio sus señales de advertencia y actuar de manera que no pueda ser interpretada como una agresión o amenaza. En el caso de hymenópteros (abejas, avispas y similares) nunca, repito, nunca, se debe hacer movimientos bruscos tipo dar manotazos o agitar los brazos. Eso va ser interpretado casi seguro por el insecto como una agresión, y las probabilidades de recibir un picotazo van a aumentar considerablemente.
Solo en una ocasión me falló esta estrategia. Una abeja vino hacia mí zumbando con tono malhumorado, yo me quedé quieto y tranquilo, y me picó en la cabeza. Pero venía ya enfadada de alguna parte, muy probablemente de una carretera cercana donde tal vez había recibido algún golpe contra un parabrisas. Sospecho que cuando se recuperó del golpe empezó a buscar al culpable para ajustarle las cuentas y me vió a mí.
La picadura de una sola abeja, por grande que sea, es molesta pero inofensiva (si la persona es alérgica al veneno puede tener consecuencias más graves, no tanto por la picadura, sino por la reacción alérgica que puede desembocar en un shock anafiláctico), pero hay que tener cuidado con acercarse a los nidos de los hymenopteros sociales, cuyas colonias pueden tener un gran número de individuos, y que si creen su colonia amenazada, pueden atacar en grupo. Un número muy elevado de picaduras puede suponer un riesgo para la salud de incluso una persona sana.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Megachile (Chalidocoma)
Especie: Megachile (Chalicodoma) sp.
En la foto de hoy aparece una abeja que me llamó la atención por su gran tamaño y su coloración oscura. Mediría unos tres centímetros y medio de longitud, tal vez más, y estaba muy quieta sobre la roca.
Lo único que he podido averiguar acerca de ella es que parece pertenecer a alguna especie del género Megachile, probablemente del subgénero Chalidocoma, aunque en algunos sitios consideran a Chalidocoma con el estatus de género.
Ni se inmutó cuando acerqué la cámara y disparé, pero como el sol le daba desde atras, quedaba casi silueteada por lo que decidí usar flash de relleno para mostrar los detalles del lado que quedaba hacia la cámara.
Al disparar de nuevo, esta vez con flash, la abeja se pilló un cabreo monumental, salió volando en mi dirección y zumbando con fuerza, dió dos o tres vueltas a mi cabeza, a muy poca distancia y después se fué volando a toda velocidad.
No es la primera vez que un hymenoptero se enfada y me amenaza zumbando sonoramente a pocos centímetros de mi cara, advertencia que yo tomo muy en serio y aplicando el manual de cómo evitar que te piquen abejas, me retiro despacio y sin hacer movimientos bruscos. A veces la abeja o avispa me sigue un trecho en mi retirada, manteniendo la distancia, pero se queda en la fase de amenaza.
Según he podido comprobar muchas veces, los animales que atacan como medida de defensa, por sentirse amenzados, son muy reacios a llegar al cuerpo a cuerpo, y dedican muchos esfuerzos en advertir, amenazar y ahuyentar al intruso, antes de atacar realmente, aunque conviene tomar en serio sus señales de advertencia y actuar de manera que no pueda ser interpretada como una agresión o amenaza. En el caso de hymenópteros (abejas, avispas y similares) nunca, repito, nunca, se debe hacer movimientos bruscos tipo dar manotazos o agitar los brazos. Eso va ser interpretado casi seguro por el insecto como una agresión, y las probabilidades de recibir un picotazo van a aumentar considerablemente.
Solo en una ocasión me falló esta estrategia. Una abeja vino hacia mí zumbando con tono malhumorado, yo me quedé quieto y tranquilo, y me picó en la cabeza. Pero venía ya enfadada de alguna parte, muy probablemente de una carretera cercana donde tal vez había recibido algún golpe contra un parabrisas. Sospecho que cuando se recuperó del golpe empezó a buscar al culpable para ajustarle las cuentas y me vió a mí.
La picadura de una sola abeja, por grande que sea, es molesta pero inofensiva (si la persona es alérgica al veneno puede tener consecuencias más graves, no tanto por la picadura, sino por la reacción alérgica que puede desembocar en un shock anafiláctico), pero hay que tener cuidado con acercarse a los nidos de los hymenopteros sociales, cuyas colonias pueden tener un gran número de individuos, y que si creen su colonia amenazada, pueden atacar en grupo. Un número muy elevado de picaduras puede suponer un riesgo para la salud de incluso una persona sana.
domingo, 31 de mayo de 2009
Abeja de largas antenas
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Eucera s. l.
Especie: Eucera sp. (?)
En un alarde de imprudencia, yo identifico a todas estas abejas de largas antenas como machos de Eucera sp., entendiendo un Eucera sensu lato, pues sospecho que el asunto es más complicado.
Independientemente del nombre que les pongamos, estos últimos días del mes de las flores hay muchas de estas abejas buscando néctar y polen en las flores de la Salvia. Son éstas abejas muy pacíficas que no suelen sentirse intimidadas por la cámara, y que o bien siguen con sus quehaceres abejiles mientras son fotografiadas, o se retiran discretamente a alguna flor más apartada. Si como sospecho son machos de Eucera, son absolutamente inofensivos, pues carecen de aguijón. Recordemos que el aguijón de las abejas es el ovopositor modificado y que sólo las hembras ponen huevos.
En la foto, hecha con flash, al que por fin empiezo a pillarle el tranquillo en lo referente a la exposición, aunque todavía me queda trabajo con el tema de los difusores y los brillos, busqué una composición a base de diagonales para crear una imagen más dinámica, más de acción. Como fondo traté de incluir algunas otras flores desenfocadas, pero solo conseguí un pálido reflejo de lo que en realidad quería lograr. Es el problema de trabajar con modelos muy movidos y que no hacen lo que tú quieres. Yo le pedí muy amablemente a la abeja que se colocara en la flor de al lado, que sí me permítia sacar un fondo repleto de flores desenfocadas, y que se estuviera quieta unos minutos, pero la estúpida (o el estúpido para ser más precisos) no me hizo ni puñetero caso.
Madrugando, se puede sorprender a muchos insectos dormidos y bajo los efectos narcóticos de la hipotermia nocturna, pero entonces las únicas fotos que se les puede hacer son de insectos dormidos, no es posible hacer fotos 'de acción', que son con diferencia las más interesantes, las más difíciles de conseguir, pero también las más gratificantes.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Eucera s. l.
Especie: Eucera sp. (?)
En un alarde de imprudencia, yo identifico a todas estas abejas de largas antenas como machos de Eucera sp., entendiendo un Eucera sensu lato, pues sospecho que el asunto es más complicado.
Independientemente del nombre que les pongamos, estos últimos días del mes de las flores hay muchas de estas abejas buscando néctar y polen en las flores de la Salvia. Son éstas abejas muy pacíficas que no suelen sentirse intimidadas por la cámara, y que o bien siguen con sus quehaceres abejiles mientras son fotografiadas, o se retiran discretamente a alguna flor más apartada. Si como sospecho son machos de Eucera, son absolutamente inofensivos, pues carecen de aguijón. Recordemos que el aguijón de las abejas es el ovopositor modificado y que sólo las hembras ponen huevos.
En la foto, hecha con flash, al que por fin empiezo a pillarle el tranquillo en lo referente a la exposición, aunque todavía me queda trabajo con el tema de los difusores y los brillos, busqué una composición a base de diagonales para crear una imagen más dinámica, más de acción. Como fondo traté de incluir algunas otras flores desenfocadas, pero solo conseguí un pálido reflejo de lo que en realidad quería lograr. Es el problema de trabajar con modelos muy movidos y que no hacen lo que tú quieres. Yo le pedí muy amablemente a la abeja que se colocara en la flor de al lado, que sí me permítia sacar un fondo repleto de flores desenfocadas, y que se estuviera quieta unos minutos, pero la estúpida (o el estúpido para ser más precisos) no me hizo ni puñetero caso.
Madrugando, se puede sorprender a muchos insectos dormidos y bajo los efectos narcóticos de la hipotermia nocturna, pero entonces las únicas fotos que se les puede hacer son de insectos dormidos, no es posible hacer fotos 'de acción', que son con diferencia las más interesantes, las más difíciles de conseguir, pero también las más gratificantes.
viernes, 29 de agosto de 2008
Un apunte sobre la nomenclatura binomial
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Clase: Magnoliopsida
Orden: Malvales
Familia: Cistaceae
Género: Cistus
Especie: Cistus clusii Dunal in DC
Al visitar algunos blogs sobre naturaleza, observo con frecuencia cierta confusión y mal uso de la nomenclatura binomial, así que voy a intentar clarificar algunos conceptos.
La nomenclatura binomial es un convenio estándar creado para denominar a los diferentes organismos (vivos y extintos) cuyo origen se sitúa en los libros de Linneo (esto en realidad es un convenio tambien).
Según la nomenclatura binomial a cada especie se le asigna un único nombre formado por dos palabras, de ahí lo de binomial. Ambas palabras funcionan como nombre y adjetivo.
Tomemos un ejemplo, el tábano Dasyrhamphis ater. El término ater significa 'negro', 'oscuro'. Es incorrecto hablar de la especie ater, porque por ejemplo la babosa Arion ater, que también es negra, lleva el mismo adjetivo. Y muchísimas otras especies llevan ater como segundo término. Si decimos la especie ater no estamos diciendo nada, porque podría tratarse del tábano o de la babosa, o de otra de las muchas especies 'negras', y el objetivo de la nomenclatura binomial es precisamente evitar las ambigüedades.
Lo correcto es decir la especie Dasyrhamphis ater, pues esa combinación de los dos términos sí es única. La primera vez que se escribe el nombre de una especie es obligatorio escribirlo completo, y en sucesivas menciones, se puede abreviar el género dejandolo en D. ater, siempre que no exista posibilidad de confusión.
Tampoco se puede escribir como se quiera. Es obligatorio escribir el género con mayúscula inicial y la especie es obligatorio escribirla con minusculas. Arion ater es correcto. Arion Ater es incorrecto. Tambien es incorrecto escribir ARION ATER, o arion ater.
Es obligatorio resaltar el nombre científico, aunque en este caso no se especifica cómo. La costumbre es, en manuscritos y textos a máquina, subrayarlo, y en textos a ordenador o impresos escribirlo en cursiva, y más raramente en negrita.
Dada la cantidad de sinonimias y homonimias, para evitar confusiones se suele añadir, al menos una vez, el nombre del autor que describió la especie (entre paréntesis si la asignó a un género diferente del actual) y opcionalmente la fecha de publicación del texto en que la describió. Autor y fecha ya no llevan cursiva.
Así al escribir Dasyrhamphis ater (Rossi, 1790), estamos diciendo que estamos hablando de la especie de tábano Dasyrhampis ater que Rossi describió en su publicación de 1790, y no a otro posible Dasyrhamphis ater que otro autor describiera en otro libro para nombrar a una especie de tábano diferente.
Todas estas normas y recomendaciones están reguladas en la cuarta edición del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica, que establece cómo deben nombrarse y escribirse los nombres de las especies y de las categorías superiores y deben ser asumidas y respetadas por todos los zoólogos.
El tema da para muchísimo más, pero lo dejaremos aquí. En aras de la claridad he cometido algunas simplificaciones que pueden molestar a los puristas, pero como no soy biólogo, tengo excusa. Si alguien quiere puntualizar algo, para eso están los comentarios.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Clase: Magnoliopsida
Orden: Malvales
Familia: Cistaceae
Género: Cistus
Especie: Cistus clusii Dunal in DC
Al visitar algunos blogs sobre naturaleza, observo con frecuencia cierta confusión y mal uso de la nomenclatura binomial, así que voy a intentar clarificar algunos conceptos.
La nomenclatura binomial es un convenio estándar creado para denominar a los diferentes organismos (vivos y extintos) cuyo origen se sitúa en los libros de Linneo (esto en realidad es un convenio tambien).
Según la nomenclatura binomial a cada especie se le asigna un único nombre formado por dos palabras, de ahí lo de binomial. Ambas palabras funcionan como nombre y adjetivo.
Tomemos un ejemplo, el tábano Dasyrhamphis ater. El término ater significa 'negro', 'oscuro'. Es incorrecto hablar de la especie ater, porque por ejemplo la babosa Arion ater, que también es negra, lleva el mismo adjetivo. Y muchísimas otras especies llevan ater como segundo término. Si decimos la especie ater no estamos diciendo nada, porque podría tratarse del tábano o de la babosa, o de otra de las muchas especies 'negras', y el objetivo de la nomenclatura binomial es precisamente evitar las ambigüedades.
Lo correcto es decir la especie Dasyrhamphis ater, pues esa combinación de los dos términos sí es única. La primera vez que se escribe el nombre de una especie es obligatorio escribirlo completo, y en sucesivas menciones, se puede abreviar el género dejandolo en D. ater, siempre que no exista posibilidad de confusión.
Tampoco se puede escribir como se quiera. Es obligatorio escribir el género con mayúscula inicial y la especie es obligatorio escribirla con minusculas. Arion ater es correcto. Arion Ater es incorrecto. Tambien es incorrecto escribir ARION ATER, o arion ater.
Es obligatorio resaltar el nombre científico, aunque en este caso no se especifica cómo. La costumbre es, en manuscritos y textos a máquina, subrayarlo, y en textos a ordenador o impresos escribirlo en cursiva, y más raramente en negrita.
Dada la cantidad de sinonimias y homonimias, para evitar confusiones se suele añadir, al menos una vez, el nombre del autor que describió la especie (entre paréntesis si la asignó a un género diferente del actual) y opcionalmente la fecha de publicación del texto en que la describió. Autor y fecha ya no llevan cursiva.
Así al escribir Dasyrhamphis ater (Rossi, 1790), estamos diciendo que estamos hablando de la especie de tábano Dasyrhampis ater que Rossi describió en su publicación de 1790, y no a otro posible Dasyrhamphis ater que otro autor describiera en otro libro para nombrar a una especie de tábano diferente.
Todas estas normas y recomendaciones están reguladas en la cuarta edición del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica, que establece cómo deben nombrarse y escribirse los nombres de las especies y de las categorías superiores y deben ser asumidas y respetadas por todos los zoólogos.
El tema da para muchísimo más, pero lo dejaremos aquí. En aras de la claridad he cometido algunas simplificaciones que pueden molestar a los puristas, pero como no soy biólogo, tengo excusa. Si alguien quiere puntualizar algo, para eso están los comentarios.
lunes, 7 de julio de 2008
El mejor equipo para fotografía macro es...
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Varias personas me han preguntado, a través de los comentarios del blog y a través del correo electrónico, por el equipo que uso para hacer las fotos.
Ya he contestado también varias veces, en los comentarios y respondiendo a los correos, y por no repetirme, remito a los últimos comentarios de la entrada Los colores de guerra de Psammodromus.
Pero sí quiero compartir una reflexión:
Creer que un modelo determinado de cámara con un modelo determinado de objetivo nos va a permitir conseguir determinado tipo de fotografías, es lo mismo que creer que si nos dieran el martillo y el cincel que usaba Miguel Ángel, íbamos a ser capaces de hacer La Piedad y el Moisés de cualquier bloque de mármol.
La cámara fotográfica es una simple herramienta y la calidad de las fotos que hará dependerá dramáticamente de la persona que la empuñe. Así de claro y así de triste. He visto fotos muy buenas hechas con una compacta, y fotos hechas con equipos de 3000 € que lo único que trasmiten es la certeza de que su autor debería considerar dedicarse a otra cosa.
Dicho esto, que es una verdad objetiva, voy a dar mi opinión subjetiva y por supuesto discutible. Pienso que lo inteligente es comprarse el cuerpo más barato que ofrezca las prestaciones que realmente necesitemos, y los objetivos más caros que nuestro bolsillo pueda permitirse.
Los cuerpos, como toda la chatarra electrónica que se fabrica hoy en día tienen una vida útil realmente limitada, pero mucho antes de alcanzarla se habrán quedado completamente obsoletos, y si pasados cuatro o cinco años intentamos venderlos no los querrá nadie ni regalados.
Los objetivos de calidad por el contrario, mantienen sus prestaciones a lo largo del tiempo y no sufren la brutal devaluación de los cuerpos, a condición claro de que se cuide su estado. El dinero invertido en buenas lentes, nunca está mal empleado.
En mi caso uso una Nikon D70 por varias razones. En primer lugar es pequeña, robusta y pesa poco, lo que se agradece en las caminatas por la montaña. En segundo lugar, es barata, lo que tranquiliza cuando se camina por terreno peligroso. En tercer lugar, sincroniza a 1/500 lo que en macro es muy interesante, el doble que las Canon, y sorprendentemente, más del doble que la D80.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Varias personas me han preguntado, a través de los comentarios del blog y a través del correo electrónico, por el equipo que uso para hacer las fotos.
Ya he contestado también varias veces, en los comentarios y respondiendo a los correos, y por no repetirme, remito a los últimos comentarios de la entrada Los colores de guerra de Psammodromus.
Pero sí quiero compartir una reflexión:
Creer que un modelo determinado de cámara con un modelo determinado de objetivo nos va a permitir conseguir determinado tipo de fotografías, es lo mismo que creer que si nos dieran el martillo y el cincel que usaba Miguel Ángel, íbamos a ser capaces de hacer La Piedad y el Moisés de cualquier bloque de mármol.
La cámara fotográfica es una simple herramienta y la calidad de las fotos que hará dependerá dramáticamente de la persona que la empuñe. Así de claro y así de triste. He visto fotos muy buenas hechas con una compacta, y fotos hechas con equipos de 3000 € que lo único que trasmiten es la certeza de que su autor debería considerar dedicarse a otra cosa.
Dicho esto, que es una verdad objetiva, voy a dar mi opinión subjetiva y por supuesto discutible. Pienso que lo inteligente es comprarse el cuerpo más barato que ofrezca las prestaciones que realmente necesitemos, y los objetivos más caros que nuestro bolsillo pueda permitirse.
Los cuerpos, como toda la chatarra electrónica que se fabrica hoy en día tienen una vida útil realmente limitada, pero mucho antes de alcanzarla se habrán quedado completamente obsoletos, y si pasados cuatro o cinco años intentamos venderlos no los querrá nadie ni regalados.
Los objetivos de calidad por el contrario, mantienen sus prestaciones a lo largo del tiempo y no sufren la brutal devaluación de los cuerpos, a condición claro de que se cuide su estado. El dinero invertido en buenas lentes, nunca está mal empleado.
En mi caso uso una Nikon D70 por varias razones. En primer lugar es pequeña, robusta y pesa poco, lo que se agradece en las caminatas por la montaña. En segundo lugar, es barata, lo que tranquiliza cuando se camina por terreno peligroso. En tercer lugar, sincroniza a 1/500 lo que en macro es muy interesante, el doble que las Canon, y sorprendentemente, más del doble que la D80.
lunes, 30 de junio de 2008
Eucera sp.
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Eucera
Especie: Eucera sp.
Los machos de Eucera tienen unas antenas mucho más largas de lo que suele ser habitual en las abejas. Duermen en el interior de las flores y no les gusta que les hagan fotos con flash, cosa bastante comprensible por otra parte.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Eucera
Especie: Eucera sp.
Los machos de Eucera tienen unas antenas mucho más largas de lo que suele ser habitual en las abejas. Duermen en el interior de las flores y no les gusta que les hagan fotos con flash, cosa bastante comprensible por otra parte.
domingo, 18 de mayo de 2008
Ceratina sp.
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Ceratina
Especie: Ceratina sp.
Ceratina es un género de abejas distribuido por todo el mundo. Se trata de abejas carpinteras de pequeño tamaño, de color oscuro, brillantes, a veces con reflejos metálicos, casi sin pelos en el cuerpo. Algunas especies presentan marcas amarillas, normalmente limitadas a la cara (clípeo), el pronoto o las patas. Son frecuentemente confundidas con abejas Halictidae debido a sus colores oscuros, sus brillos metálicos, su nerviación alar y su pequeño tamaño, pero están estrechamente emparentadas con las abejas carpinteras del género Xylocopa.
Hacen sus nidos en la madera muerta o podrida, en ramas huecas o troncos caídos. La hembra rellena el agujero con una masa mezcla de polen de flores y néctar regurgitado, pone un huevo, y sella la entrada con madera masticada. Muchas especies son solitarias, pero otras presentan comportamiento subsocial, atendiendo las madres a su descendencia, y unas pocas especies crean pequeños grupos familiares con una rudimentaria organización eusocial en la que una hembra recolecta recursos mientras otras defienden el nido y cuidan a las larvas.
En Europa hay unas 30 especies de abejas Ceratina. A diferencia de Xylocopa que a menudo taladra sus nidos en la madera de las construcciones humanas, Ceratina suele evitar las zonas antropizadas.
La de la foto se comportaba de un modo curioso. Permanecía quieta con las dos patas anteriores recogidas sobre el centro del la flor. Estuvo así un buen rato.
Quiero agradecer a N. Vereecken su inestimable ayuda en la identificación de esta y otras fotos de abejas.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Ceratina
Especie: Ceratina sp.
Ceratina es un género de abejas distribuido por todo el mundo. Se trata de abejas carpinteras de pequeño tamaño, de color oscuro, brillantes, a veces con reflejos metálicos, casi sin pelos en el cuerpo. Algunas especies presentan marcas amarillas, normalmente limitadas a la cara (clípeo), el pronoto o las patas. Son frecuentemente confundidas con abejas Halictidae debido a sus colores oscuros, sus brillos metálicos, su nerviación alar y su pequeño tamaño, pero están estrechamente emparentadas con las abejas carpinteras del género Xylocopa.
Hacen sus nidos en la madera muerta o podrida, en ramas huecas o troncos caídos. La hembra rellena el agujero con una masa mezcla de polen de flores y néctar regurgitado, pone un huevo, y sella la entrada con madera masticada. Muchas especies son solitarias, pero otras presentan comportamiento subsocial, atendiendo las madres a su descendencia, y unas pocas especies crean pequeños grupos familiares con una rudimentaria organización eusocial en la que una hembra recolecta recursos mientras otras defienden el nido y cuidan a las larvas.
En Europa hay unas 30 especies de abejas Ceratina. A diferencia de Xylocopa que a menudo taladra sus nidos en la madera de las construcciones humanas, Ceratina suele evitar las zonas antropizadas.
La de la foto se comportaba de un modo curioso. Permanecía quieta con las dos patas anteriores recogidas sobre el centro del la flor. Estuvo así un buen rato.
Quiero agradecer a N. Vereecken su inestimable ayuda en la identificación de esta y otras fotos de abejas.
sábado, 19 de abril de 2008
Fotografía de riesgo
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Andrena
Especie: Andrena sp.
Una hembra de Andrena sp. mira a la cámara con cara de pocos amigos.
Las abejas y avispas son sujetos interesantes desde el punto de vista fotográfico, pero no hay que olvidar que están equipadas con dolorosos aguijones venenosos.
La mayoría de las abejas son amistosas y solo reaccionan agresivamente como respuesta a una provocación previa. Sin embargo, acercarles el objetivo de la cámara a escasos centímetros puede ser tomado por algunas como una provocación. Si se sienten incomodadas, la mayoría de especies simplemente se alejarán, pero incluso las más belicosas no nos atacarán directamente, sino que comunicarán su disgusto dando varias vueltas a nuestra cabeza volando a escasos centímetros. Es un mensaje de advertencia. Aquí sí es importante mantener la calma, y retirarse tranquilamente respetando los deseos del insecto. Bajo ningún concepto debemos dar manotazos o agitar los brazos para ahuyentarla, porque eso sería tomado como una declaración de guerra en toda regla.
Si respetamos a estas pequeñas criaturas, ellas nos respetarán. Casi siempre. Poco después de hacer esta foto una abeja me picó en la cabeza. No fue la de la foto. Las Andrena son muy pacíficas y de todos modos su aguijón no tiene la rigidez necesaria para perforar la piel humana. Fue una Apis melifera que venía ya cabreada de quién sabe dónde y por qué. Llegó en línea recta hacia mí, y el zumbido demasiado agudo que producía (frecuencia de aleteo más alta de la necesaria para volar) no presagiaba nada bueno. Seguí la estúpida regla de quedarme quieto y no hacer movimientos bruscos. De esa manera, me convertí en una perfecta diana.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Andrena
Especie: Andrena sp.
Una hembra de Andrena sp. mira a la cámara con cara de pocos amigos.
Las abejas y avispas son sujetos interesantes desde el punto de vista fotográfico, pero no hay que olvidar que están equipadas con dolorosos aguijones venenosos.
La mayoría de las abejas son amistosas y solo reaccionan agresivamente como respuesta a una provocación previa. Sin embargo, acercarles el objetivo de la cámara a escasos centímetros puede ser tomado por algunas como una provocación. Si se sienten incomodadas, la mayoría de especies simplemente se alejarán, pero incluso las más belicosas no nos atacarán directamente, sino que comunicarán su disgusto dando varias vueltas a nuestra cabeza volando a escasos centímetros. Es un mensaje de advertencia. Aquí sí es importante mantener la calma, y retirarse tranquilamente respetando los deseos del insecto. Bajo ningún concepto debemos dar manotazos o agitar los brazos para ahuyentarla, porque eso sería tomado como una declaración de guerra en toda regla.
Si respetamos a estas pequeñas criaturas, ellas nos respetarán. Casi siempre. Poco después de hacer esta foto una abeja me picó en la cabeza. No fue la de la foto. Las Andrena son muy pacíficas y de todos modos su aguijón no tiene la rigidez necesaria para perforar la piel humana. Fue una Apis melifera que venía ya cabreada de quién sabe dónde y por qué. Llegó en línea recta hacia mí, y el zumbido demasiado agudo que producía (frecuencia de aleteo más alta de la necesaria para volar) no presagiaba nada bueno. Seguí la estúpida regla de quedarme quieto y no hacer movimientos bruscos. De esa manera, me convertí en una perfecta diana.
sábado, 23 de febrero de 2008
Xylocopa violacea
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Xylocopa
Especie: Xylocopa violacea (Linnaeus 1758)
Las abejas del género Xylocopa son conocidas como abejas carpinteras debido a que suelen anidar en agujeros taladrados en la madera. La abeja perfora un tunel en la madera con ayuda de sus fuertes mandíbulas. Después crea secciones en el túnel separadas por tabiques de madera masticada. En cada sección deposita un huevo muy alargado y algunas provisiones de polen para que la larva se alimente.
En Europa hay varias especies muy parecidas difícilmente identificables a partir de fotografías, con una notable excepción, el macho de Xylocopa violacea, inconfundible por tener en sus antenas dos segmentos cerca del ápice de color anaranjado o rojizo (hacer clic en la foto para ampliarla y verlos mejor).
Se trata de una de las abejas europeas más grandes, pudiendo superar fácilmente los dos centímetros y medio de longitud. Afortunadamente son muy pacíficas, aunque un poco nerviosas, visitando muchas flores pero quedándose muy poco tiempo en cada una, lo que no la hace un modelo fácil para fotografiarlo.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Xylocopa
Especie: Xylocopa violacea (Linnaeus 1758)
Las abejas del género Xylocopa son conocidas como abejas carpinteras debido a que suelen anidar en agujeros taladrados en la madera. La abeja perfora un tunel en la madera con ayuda de sus fuertes mandíbulas. Después crea secciones en el túnel separadas por tabiques de madera masticada. En cada sección deposita un huevo muy alargado y algunas provisiones de polen para que la larva se alimente.
En Europa hay varias especies muy parecidas difícilmente identificables a partir de fotografías, con una notable excepción, el macho de Xylocopa violacea, inconfundible por tener en sus antenas dos segmentos cerca del ápice de color anaranjado o rojizo (hacer clic en la foto para ampliarla y verlos mejor).
Se trata de una de las abejas europeas más grandes, pudiendo superar fácilmente los dos centímetros y medio de longitud. Afortunadamente son muy pacíficas, aunque un poco nerviosas, visitando muchas flores pero quedándose muy poco tiempo en cada una, lo que no la hace un modelo fácil para fotografiarlo.
martes, 5 de febrero de 2008
Bombus descansando
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Bombus
Especie: Bombus sp.
También las laboriosas abejas se toman un respiro de vez en cuando. Pasan su vida recolectando afanosamente el nectar y pólen de las flores. Un duro trabajo no exento de peligros. Fotografíada en el Pirineo de Lérida, en julio del 2007.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Bombus
Especie: Bombus sp.
También las laboriosas abejas se toman un respiro de vez en cuando. Pasan su vida recolectando afanosamente el nectar y pólen de las flores. Un duro trabajo no exento de peligros. Fotografíada en el Pirineo de Lérida, en julio del 2007.
domingo, 23 de diciembre de 2007
David contra Goliath
La araña:
Clase: Arachnida
Orden: Araneae
Familia: Thomisidae
Género: Thomisus
Especie: Thomisus onustus (Walckenaer, 1806)
Clase: Arachnida
Orden: Araneae
Familia: Thomisidae
Género: Thomisus
Especie: Thomisus onustus (Walckenaer, 1806)
La abeja:
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Bombus
Especie: Bombus sp.
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Bombus
Especie: Bombus sp.
Sólo dos familias de arañas capturan presas de tamaño mucho mayor que el suyo, los Theridiidae y los Thomisidae. Los Theridiidae, entre los que se encuentra la famosa viuda negra (Latrodectus sp.) utilizan su seda para manejar presas de gran tamaño. Pero los Thomisidae cazan al acecho y sin usar trampas de seda, por lo que sus azañas tienen más mérito.
Que las arañas cangrejo capturan presas que las superan varias veces en tamaño es algo sobradamente conocido, pero no por sabido resulta menos espectacular verlo. Un certero mordisco en la nuca y el potente veneno de acción rápida convierte al abejorro en un desproporcionado banquete para la joven Thomisus. Tardará muchas horas en disolver con sus jugos digestivos el interior del abejorro y beber el zumo resultante como si de un sorbete se tratara.
lunes, 10 de diciembre de 2007
Abejorro (Bombus sp.)
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Bombus
Especie: Bombus sp.
Se llama abejorros a las abejas del género Bombus, más grandes y pesadas que sus parientes domésticas y que se diferencian de éstas, en que sus colonias mueren todos los inviernos, sobreviviendo solamente las reinas que fundaran colonias nuevas el siguiente año.
Los abejorros juegan un papel muy importante en la polinización de muchas especies de plantas, incluidas algunas de importancia económica.
En la actualidad los abejorros están sufriendo una preocupante disminución en su número, debido a la degradación generalizada del medio ambiente y al uso de pesticidas en los cultivos.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Bombus
Especie: Bombus sp.
Se llama abejorros a las abejas del género Bombus, más grandes y pesadas que sus parientes domésticas y que se diferencian de éstas, en que sus colonias mueren todos los inviernos, sobreviviendo solamente las reinas que fundaran colonias nuevas el siguiente año.
Los abejorros juegan un papel muy importante en la polinización de muchas especies de plantas, incluidas algunas de importancia económica.
En la actualidad los abejorros están sufriendo una preocupante disminución en su número, debido a la degradación generalizada del medio ambiente y al uso de pesticidas en los cultivos.
viernes, 20 de abril de 2007
Apis melifera
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Apis
Especie: Apis mellifera Linnaeus, 1758
Uno de los insectos más estudiados. Existen abundantes estudios sobre su organización social en castas de las colonias, que pueden albergar hasta 50.000 individuos y sus complejos mecanismos de comunicación. Domesticado desde la antigüedad como productor de miel, es además un eficaz polinizador que garantiza la productividad de las cosechas.
Fotografiar abejas en vuelo es un pasatiempo muy entretenido. La abundancia de estos insectos en cualquier lugar con flores hace que se pueda planear bien la acción, elegir un fondo despejado, medir la luz con tranquilidad, pensar la foto. Luego hay que elegir una velocidad adecuada, lo suficientemente rápida para detener el insecto en vuelo, pero no tan rápida como para congelar las alas, ya que, y es cuestión de gustos, me gusta que la imagen transmita el rápido aleteo que mantiene en el aire a estos insectos. Con un poco de práctica, es posible predecir el siguiente movimiento de la abeja y esperarla con el foco puesto en el lugar por donde va a pasar. Y si fallamos, no pasa nada, hay tantas abejas que tendremos seguro muchas oportunidades.
Orden: Hymenoptera
Familia: Apidae
Género: Apis
Especie: Apis mellifera Linnaeus, 1758
Uno de los insectos más estudiados. Existen abundantes estudios sobre su organización social en castas de las colonias, que pueden albergar hasta 50.000 individuos y sus complejos mecanismos de comunicación. Domesticado desde la antigüedad como productor de miel, es además un eficaz polinizador que garantiza la productividad de las cosechas.
Fotografiar abejas en vuelo es un pasatiempo muy entretenido. La abundancia de estos insectos en cualquier lugar con flores hace que se pueda planear bien la acción, elegir un fondo despejado, medir la luz con tranquilidad, pensar la foto. Luego hay que elegir una velocidad adecuada, lo suficientemente rápida para detener el insecto en vuelo, pero no tan rápida como para congelar las alas, ya que, y es cuestión de gustos, me gusta que la imagen transmita el rápido aleteo que mantiene en el aire a estos insectos. Con un poco de práctica, es posible predecir el siguiente movimiento de la abeja y esperarla con el foco puesto en el lugar por donde va a pasar. Y si fallamos, no pasa nada, hay tantas abejas que tendremos seguro muchas oportunidades.
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