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martes, 9 de septiembre de 2008

Retrato de una salamanquesa

Clase: Reptilia
Orden: Squamata
Familia: Gekkonidae
Género: Tarentola
Especie: Tarentola mauritanica (Linnaeus 1758)


Como regla general, todos los animales (y plantas) que aparecen en este blog han sido fotografiados en su hábitat natural, libres y sin sufrir ningun tipo de manipulación, incluso cuando esto ha supuesto conseguir fotos de peor calidad. En el caso de esta salamanquesa decidí hacer una excepción y capturarla para hacerle unas fotos de estudio con vistas a una futura actualización de la estética del blog. Se da la curiosa situación de que el hábitat preferido de Tarentola mauritanica son las construcciones humanas, así que técnicamente la fotografié en su hábitat 'natural'.

Por supuesto, el bienestar del animal era condición prioritaria, así que el primer reto era atraparla sin que sufriera ningún daño y prestando especial atención a su cola (ver entrada sobre la autotomía caudal en reptiles).

Hay que tener cierta práctica, ya que estos geckos son más rápidos de lo que aparentan y llevan mucho tiempo practicando la huida de todo tipo de depredadores. Sin embargo, conociendo algo su forma de reaccionar, no me resultó demasiado dificil sujetarlo con dos dedos por el cuello.

Para mi sorpresa, la criatura que aparece en la foto con cara simpática, reaccionó de forma bastante poco simpática, desplegando toda una serie de estrategias defensivas francamente curiosas.

La autotomía caudal

Lo primero que hizo fue alzar la cola, moviendola sinuosa y tentadoramente, para tratar de atraer el mordisco hacia su apéndice caudal autoamputable. Si en ese momento hubiese notado cualquier sujección en su cola, un rápido movimiento habría provocado su amputación y el fragmento desprendido se hubiese retorcido como si hubiese cobrado vida propia, haciendo de señuelo para distraer al depredador. Yo esperaba esa reacción y tuve cuidado de no pinzar su cola por descuido.

Un mordisco es la mejor defensa

Casi simultáneamente abrió su boca y trató de revolverse para morderme. Tampoco me sorprendió demasiado esa reacción. Aunque no es muy frecuente en las salamanquesas y lagartijas, es habitual en lagartos y ciertos tipos de serpientes
. Como la tenía sujeta por el cuello, que es el mejor sitio para sujetar a cualquier reptil, sea lagarto o serpiente, su intento fue inútil.

El grito espeluznante

Lo que yo no esperaba en absoluto, y de la sorpresa a punto estuvo de lograr su objetivo, escapar, fue que comenzara a chillar. La verdad es que yo no sabía que las salamanquesas pudieran hacer tal cosa. Un chillido no muy fuerte, pero francamente desagradable y extraño que se prolongó durante algunos segundos. Está claro que si lo hacen es porque de vez en cuando les salva la vida, y no me sorprende, porque mi reacción instintiva fue el impulso de retirar la mano, aunque no lo hice.

El manjar repugnante

El pequeño gecko todavía tenía un as en la manga. Como última linea de defensa, y tras haber fallado las estrategias antidepredatorias comentadas, desplegó una técnica disuasoria común a muchos reptiles y francamente desagradable. Se hizo sus necesidades encima. Ignoro si esto frena a un depredador hambriento. Supongo que dependerá del hambre que tenga. Pero desde luego convierte al reptil en un bocado mucho menos apetecible. Por suerte, dada la posición en que la tenía sujeta, resulté indemne. Para un depredador que tenga el reptil en sus fauces, esta reacción debe tener consecuencias... poco satisfactorias.

...

Por supuesto todas estas acciones el reptil las ejecuta de forma totalmente instintiva. Somos nosotros, los humanos, los que vemos la utilidad de estas reacciones de cara a la supervivencia. El gecko simplemente despliega estos comportamientos al sentirse amenazado. Que estas estrategias funcionan y logran salvar la vida de estos animales en un porcentaje significativo de los ataques de depredadores, lo demuestra el hecho de que tales comportamientos fueron transmitidos a la descendencia por geckos que sobrevivieron al ataque de un depredador gracias precisamente a estas acciones defensivas y vivieron lo suficiente para reproducirse y transmitir su herencia a la siguiente generación.

Hay que decir, que previas a estas técnicas antidepredatorias hay otras dos estrategias que no he comentado debido a que el hecho de lograr sujetar al gecko por el cuello implica que ya han fallado.

La primera es la cripsis, o el arte de no ser visto, que se basa en la inmovilidad del sujeto y en el mimetismo cromático del animal con el entorno. Al parecer, las salamanquesas son capaces de modificar su color en función del color del entorno en el que se mueven, aunque sin la maestría de los camaleones (pendiente de confirmar con fuentes fiables).

La segunda es la huída, es decir, correr a toda velocidad hasta un lugar seguro.

Es el reptil quien debe evaluar los riesgos y decidir si correr para tratar de alcanzar su guarida o quedarse inmóvil y confiar en no ser visto. De acertar en su decisión depende no tener que recurrir a las otras estrategias.

8 comentarios:

  1. Es curioso, pero tu técnica es la misma que yo utilizo para hacer posar a mis fraternales modelos.

    Te puedo asegurar que mi hermana emite unos alaridos espeluznantes mientras trata de huir para evitar el irremediable posado. También te comento que sus uñas son un arma antidepredadora, a veces, muy eficaz. Y morder, vaya si muerde ;)

    Por cierto, muy fotogénico tu simpático gecko y la foto muy lograda en colores y texturas.

    Un saludo
    :)

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  2. La ventaja que tiene fotografíar reptiles en lugar de parientes es que luego, al ver las fotos, no protestan por si les has sacado más o menos papada... por lo demás, es verdad, los parientes tienen mucho en común con los reptiles... (Ja, ja, me parece que nos van a desheredar a los dos).

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  3. Muy bueno tu relato sobre el comportamiento del gecko.
    He tenido y tengo ocasión de observarlos a menudo y son unos bichos muy útiles y muy bonitos.
    Una amiga me dijo que ha oído chillar a uno y yo no le creía hasta que yo misma oí uno chillar cuando lo había pillado un monito que teníamos. El los comía y me daba mucho repelús cuando lo hacía.
    El retrato que le hiciste al tuyo es de primera!

    Un saludo

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  4. Gracias Erna, al parecer utilizan señales vocales en su vida cotidiana para relacionarse con otros geckos, no solo cuando son atrapados.

    Un saludo.

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  5. He leído en una ocasión que en la India consideran una suerte que se les cuele un gecko en la casa. Y también ponía que emiten sonidos.

    No entiendo como hay personas que les tienen miedo.

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  6. Las personas temen aquello que no conocen. Suelen rellenar el hueco que crea la ignorancia con fantasmas.

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  7. Hola, solo quiero felicitarte por tu blog, es una verdadera enciclopedia, estoy disfrutando de lo lindo como amante de la naturaleza y amante de la fotografia, por lo que ademas te felicito, son unas fotos excelentes, que ya quisiera poder hacer yo. Estoy buscando con que material las haces y ya he visto que usas tubos de extension, por lo que veo que son muy eficaces. No me enrollo mas
    Gracias y saludos

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  8. Gracias, mazintosh. En la mayoría de las fotos del blog no he usado los tubos de extensión. Los tubos solo sirven para conseguir aumentos superiores al 1:1, que es el que suelen dar los objetivos macro, osea, para cuando quieres que un motivo muy pequeño llene todo el cuadro. Saludos.

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