Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Familia: Scarabaeidae
Género: Copris
Especie: Copris hispanus (Linnaeus, 1767)
En primer lugar es necesario aclarar que hay varios escarabajos rinoceronte diferentes.
Está el escarabajo rinoceronte Oryctes nasicornis, de la familia Dynastidae, de gran tamaño, relativamente abundante y que se ve con frecuencia bajo las farolas del alumbrado público, dando vueltas completamente desorientado por la luz de las bombillas. Este fenómeno se llama fototaxia positiva y afecta a una enorme variedad de criaturas nocturnas, que se ven irremediablemente atraídas hacia la luz donde suelen encontrar una amplia variedad de finales truculentos.
Luego está el que nos ocupa, el Copris hispanus o Escarabajo rinoceronte estercolero, de la familia Scarabaeidae, de distribución mediterránea y que como todos los escarabajos estercoleros está pasando en la actualidad por serias dificultades.
Estos escarabajos dependen del estiércol del ganado vacuno y equino para su supervivencia. Los adultos buscan una boñiga y cavan profundos túneles que conducen a una amplia cámara excavada en la tierra donde sepultan varias bolas de estiércol que servirá de alimento a sus larvas. En la excavación de la cámara de cría y elaboración de las bolas de estiércol participan el macho y la hembra. Una vez completado el trabajo y depositados los huevos en las bolas, el macho abandona el nido y emerge a la superficie a desperdiciar la poca vida que le queda bajo alguna farola, pero la hembra permanece en el nido subterráneo cuidando a sus retoños, manteniendo limpias de hongos las bolas de estiércol y eliminando las raíces de las plantas que osen invadir su cámara de cría. El naturalista francés Jean-Henri Fabre relató en detalle con su peculiar estilo las peripecias de estos escarabajos. Sus obras están disponibles en Internet en el francés original y traducidas al inglés. No las he encontrado en español.
El Principio del Fin
La mecanización de las zonas rurales supuso que los asnos, mulos, caballos y bueyes que tiraban de carros y araban la tierra fueran sustituidos por tractores diésel, de mayor fuerza física pero que no dejan montoncitos de estiércol a su paso. También el modelo de ganadería cambió, y las reses que pastaban en amplias áreas fueron recluidas en explotaciones de alto rendimiento donde los animales no andan (para que no pierdan peso con el ejercicio) y son alimentados no con hierba sino con piensos proteínicos de engorde rápido.
La desaparición del ganado en el campo (y por tanto del estiércol) supuso una brutal reducción de los efectivos de todos los escarabajos estercoleros y la extinción de muchas especies en extensas áreas. Solo algunas zonas de montaña, donde perviven restos de estas prácticas tradicionales mantienen precarias poblaciones de escarabajos, aisladas unas de otras, e insuficientes para garantizar el futuro de sus especies.
Hoy en día encuentran sus últimos refugios en las dehesas dedicadas a la cría de ganado bravo, destinado a los espectáculos taurinos, que se cría a la antigua usanza y donde las reses pastan libres en extensas áreas no cultivadas. En estos santuarios encuentran los escarabajos estercoleros un aplazamiento a su posiblemente inevitable extinción. Los polémicos festejos taurinos no pasan tampoco por su mejor momento, provocando protestas airadas en los colectivos de defensa de los animales, pero sobre todo una creciente falta de interés en el público en general, que prefiere otro tipo de espectáculos más propios del siglo XXI. El día en que la cría de reses bravas deje de ser rentable, todas esas fincas serán roturadas y dedicadas a cultivos. Y fotografías como ésta será lo único que quede de estos espectaculares escarabajos.
EPÍLOGO: El Copris hispanus, raro o desaparecido de muchos lugares de la mitad norte, es uno de los escarabajos estercoleros dominantes en la primavera del sur de la Península Ibérica. La foto está hecha en uno de los bonitos pueblos de la Sierra de Cádiz, donde en una sola calle había no menos de una docena de estos escarabajos, eso sí, concienzudamente pisoteados por la implacable zapatilla del Homo sapiens. Esto, que dice mucho del ser humano, no es un verdadero peligro para la especie. La alteración del ecosistema del que depende, sí lo es.
Buscando información en Internet para escribir estas líneas, he descubierto que en eBay es posible comprar cadáveres de Copris hispanus para colección al módico precio de 0,65 € la unidad más 6 € de gastos de envio.
שיחה עם יתושה
Hace 5 horas





4 comentarios:
Buenas, estupenda entrada (que merecería salir en los telediarios en lugar de otras cosas).
-Yo creo que habría que decir que antes de vivir de los animales domésticos vivía de los grandes herbívoros salvajes que en otro tiempo debieron ser razonablemente abundantes.
-Lo de Fabre, más de una vez me he quejado de que nadie lo traduzca, tengo varias entradas. Es una pena.
-Esa sierra en Cadiz es un paraiso, quien pudiera.
-Lo de los cadáveres en venta, penoso. Esta coleccion que han anunciado a bombo y platillo no hará más que aumentar la demanda. Es un asco.
Pregunta inocente e ingenua(creo): ¿los cadáveres los venden porque antes tienen la precaución de matar ejemplares vivos?
Es terrible el tráfico de animales que hay hoy en día. Y lamentablemente internet, que tanto facilita algunas cosas, también se ha encargado de hacer más sencillo este tráfico maléfico.
frikosal:
- Cierto, pero para encontrar rebaños de uros o bisontes salvajes en Europa creo que tendríamos que montarnos en la máquina del tiempo y llenar bien el depósito, porque habría que ir muy, muy atrás en el tiempo, a la época en que pintaron los techos de Altamira por lo menos.
- Pero supongo que en papel sí se habrán traducido las obras de Fabre al español ¿no?
veruscio:
me temo que sí, que antes de estar muertos están vivos, y son sacrificados para comercializarlos. Si mueren en la naturaleza, a no ser que los encuentres inmediatamente, son devorados por las hormigas, atacados por mohos o se secan y rompen rápidamente. Y los coleccionistas quieren ejemplares en perfecto estado. Para ello es necesario matar al insecto y desecarlo en las condiciones adecuadas.
Incluso tengo dudas de que esa oferta sea legal en España, donde incluso para recolectar ejemplares con fines científicos es necesaria una autorización. No lo tengo muy claro, porque yo solo los fotografío y para eso no necesito autorización, creo...
Si, claro hará mucho tiempo (bueno, ciervos no tanto), pero es que si no se dice parece que el estado natural del planeta es la agricultura/ganadería, y no es así. Esta idea del hombre de campo como jardinero y cuidador del ecosistema, que da de comer a los buitres y a estos escarabajos (y muchos otros) como subproducto de sus rebaños a mi no me parece que sea correcta, eso ya fue un grandísimo cambio. Al llegar a ese estadio ya debieron haber desaparecido muchos invertebrados.
Lo de Fabre. No, ni en papel. La última edición en castellano creo que es del año 20 o así.
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